De tin marín

sábado, septiembre 22, 2007

Siempre me piden que busque un grupo. Siempre uno tiene esa tendencia a identificarse con ciertas personas de ideologías cuasi-similares, o algún grupo etario, o de género, o moda, o lo que sea. Cuando estaba en primaria – y en liceo también, supongo – se me pedía que me identificara con un grupo dentro del género femenino de mi generación académica.

Dependiendo de quiénes eran mis amigas, ahí me encontraba yo. Y
las demás eran peores, por pertenecer a otro grupo, por ser de otro estilo, por no ser ‘nosotras’. Era algo muy nacionalista, llevado a una generación de niñas y adolescentes que, en ese momento, supongo lo necesitaban.

Cuando era más chica, pónganle que tenía 12 años, decidí que yo quería ser skater. La mayoría de las personas que me conocen habrán escuchado hablar de estas épocas gloriosas en las cuales yo me vestía como fuera – siempre que fuera diez talles más grande – y me paseaba a pata por todo el barrio poniendo cara de mala y pensando que Green Day era lo más hardcore del planeta. Patético, I know. Pero, aunque la única vez que me subí a un skate me caí de culo y decidí que no era lo mío, yo era una skater. Terrible poser. Pero yo me creía skater.


No tenía amigos que compartieran esa ideología de vida basada en temas de Sublime (aunque ellos eran más surfers que otra cosa). Pero encontré a un grupo que no le importaba y ellos eran mis amigos. Ahí entraba otra dicotomía: la de ser popular o no. A mi no me convenía ser popular, entonces no lo era. Yo era skater, que lo parió. Alguien marginal en un mundo de privilegiados, era una mina hardcore, aunque mi nivel de 'hardcoreness' hubiese sido igual que la de Green Day en ‘Warning’.

Más grupos, entonces. Las chetas, las high, las populares, las
19, las 14, las 7. Y yo me mantenía fuera de eso, porque a mí no me interesaban cosas tan banales como los grupos y las jerarquías generacionales y con quién hablaba y quién me daba bola y quién era mi amiga o no. Yo era como era. Y los demás... no importaban.

Supongo que así nació mi narcisismo exacerbado, el que continúo teniendo hasta hoy (digamos que el simple hecho de tener un blog me hace terriblemente egocéntrica y narcisista y demás, cosa que de a poquito, va probando mi interminable tesis).

Hoy, me piden que sea de un bando político. Del Frente, Blanca, Colorada, no sé. Por lo menos identificate con una ideología. ¿Qué s
oy? Anarquista, individualista, liberalista, realista, republicana, demócrata, socialista, comunista, o el famoso liberatarianism. Y no sé cuál elegir. No me convence ninguno.

Leía en un blog recién que los bloggers uruguayos se pueden dividir en izquierdistas o liberalistas. ¿Eso dónde me deja a mí? ¿Soy izquierdista por estar de acuerdo con algunos valores socialistas? ¿O soy liberalista por estar de acuerdo con algunos valores derechistas? ¿Soy un cerdo comunista o capitalista?

Vamos todos: awwwwwwwwwwww!

Soy un cerdo, sí. Pero de qué tipo... ni idea. No creo en la democracia. No creo en el autoritarismo. No creo en el socialismo o el comunismo o el anarquismo. No hay ideología que me cierre. Claro, convengamos que tampoco las debo conocer a todas. Pero no creo en nada. Muchos me dicen que soy idealista, pero estoy 100% convencida que mi ideal utópico de lo que sería una sociedad feliz y equitativa es realmente imposible. Entonces, ¿qué soy? ¿Pesimista? ¿Postmoderna? ¿Ladilla? ¿Insoportable? ¿Divina?

No creo que ningún sistema político-ideológico de los cuales conozco me sienta bien. Pero tampoco tengo alternativas, tampoco tengo la solución mágica. Solo sé que ninguno me gusta. Ahora, entonces, ¿qué me gustaría? Si tuviera esa respuesta, sería millonaria.

[Disclaimer: prometo que no hice este post solamente para subir fotos lindas de chanchitos.]

Mensajes al aire

viernes, septiembre 14, 2007

El año pasado, como trabajo para Periodismo Televisivo, nos mandaron comernos dos horas de televisión seguidas y anotar todas los avisos publicitarios que encontrábamos. Una vez que tuviéramos nuestra listita perfectamente confeccionada en Times New Roman 12, teníamos que mirarla y mirarla y, considerando la programación mechada entre esos avisos, descubrir el público objetivo de dichos programas. Me acuerdo que para todos mis compañeros pichones de periodistas, ese trabajo fue el embole más grande del mundo, galaxia, universo y afines.

Para mí, la Judas de la clase, no. Es más, por primera vez en ese año, me encontré yéndome a dormir un miércoles
temprano porque había hecho todo el domingo de noche, en vez del ya clásico panic attack inducido por haber dejado todo para último momento.

Las tandas que yo estudié fueron las de Bendita TV, Policías en acción y Estilo. Realmente pensé que iba a ser facilísimo. Después de todo, el público objetivo de esos tres programas me resultaba bastante evidente: jóvenes, jóvenes que miraron Bendita TV y se quedaron colgados con lo que venía después y jóvenes de sexo femenino que piensan que Estilo es fashion cuando nunca lo fue, respectivamente.

Pero no fue así. Aparentemente, el objetivo del trabajo no era el estudio de públicos objetivos. La moraleja fue, más bien, que quienes publicitan en TV están pintados.

Avisos de Ruemmers en la mitad de Bendita TV, Ensure y Cadbury en la mitad de Policías en acción y Dr. Selby Desire Black for Men y Burger King en Estilo... claro, así puesto, a cualquiera se le ocurren excusas para cada uno de ellos (por ejemplo, que si alguien es tan idiota como para mirar Estilo, seguro es lo suficientemente idiota para pensar que Dr. Selby Desire Black for Men es el último grito de la moda), pero créanme cuando les digo que los resultados eran ridículamente inverosímiles.


Era imposible deducir el público objetivo de un programa basándose en su tanda, cosa que en teoría, debería ser
posible.

No soy de mirar mucha TV (lo cuál
causó bastantes peleas con mi profesora de Periodismo Televisivo IV - si no quiero ver Zona Urbana, no lo voy a ver), por lo que nunca volví a comparar públicos objetivos de tandas y programas. Lo que sí hago, a veces, es mirar los avisos publicitarios en las paradas de bondi. El viaje de lunes a viernes a la vuelta del laburo demora una hora por reloj y, por lo tanto, paso por bastantes barrios de la ciudad.

Esto me permite comparar avisos en paradas de bondi de diferentes lugares y, tengo que admitirlo, quienes publicitan en la vía pública la tienen más clara. Basándome en generalizaciones que todo el mundo conoce con respecto a niveles socio-económicos y ciertos barrios, puedo afirmar que cada poster (Word me dice que poster se escribe con tilde en la o, pero yo creo que Word es un puto), cada cartel, cada anuncio, está cuidadosamente postrado para apelar a cierto público.

Hoy, aprovechando de que de una vez por todas aún había rastros de luz solar y yo no estaba trabajando, me caminé unas 8 cuadras sacándole fotos a todos los carteles que veía en el camino. Me encontré con algo sumamente curioso, que en un principio pensé reflejaba la misma ignorancia sobre públicos objetivos que había notado en la TV hace un año. Sin embargo, después me di cuenta de que tal vez no era tan así.

Así que, ávidos lectores catatónicos al pedo, los invito a que miren las seis fotos esparcidas por este post.


Luego, diganme, según lo que ven, cuál creen que es el público objetivo de las publicidades que ví hoy, para luego decirme en cuál barrio de Montevideo las saqué. Facilísimo: miren, piensen medio segundo y comenten. El ganador se lleva la gran satisfacción de ser más inteligente que yo.


No me fallen y por lo menos tírenle a
embocar o me van a hacer sentir como una idiota nerda que se cuelga con las cosas más zopencas. Acto seguido, me va a entrar la angustia, me va a bajar la auto-estima, mi narcisismo me va a llevar a convertirme en gótica y me voy a comer toda la heladera. ¿Realmente quieren que engorde a meros días del comienzo de la primavera? Didn't think so.

Después son ustedes los que tienen que soportar a mi hermoso ser gordo vestido con un diminuto bikini, tomando sol en la playa tal cual lagarto que se tragó a un mamút y asustando a los niños que creen ver aguas vivas gigantes en mi celulitis. Como en aquel glorioso programa de la televisión nacional que apelaba a la sensi
bilidad de los insensibles, usted decide.

... daaaale, porfi, no quiero ser Britney Spears =(

[Ya puse el resultado como un comment.]

Tipo, nada

domingo, septiembre 09, 2007

Recién le comenté a alguien de que el día estaba lindo y que finalmente me iba a ir a comprar un jogging para salir a correr a la Rambla. Pero como soy espectacularmente divina y súper considerada y no quiero arruinarles el buen clima, mejor me siento a escribir. No vaya a ser que después me culpen a mí si llueve.

Ayer salió en el suplemento Qué Pasa del diario El País una nota de César Bianchi titulada "La Ciudad Vieja está menos VIP". La nota – además de cometer el error de considerar que en Uruguay hay personas VIP – echa un simple vistazo a la dicotomía entre planchas y chetos que existe en el país, limitándose al cambio de público que hoy por hoy ronda las famosas callecitas llenas de pubs ubicadas en una de las zonas más antiguas de Montevideo.

Hasta ahí, todo bien. Sin embargo, antes de
comenzar a siquiera dar mi propio análisis de la nota, quiero confesar algo. Sí, amigos, ha llegado el momento que todos los que me conocían esperaban con fervor, tal como ese momento en que sabés que Wanda Nara se va a dar contra el sopi. Son momentos conocidos y principales en certámenes de belleza con largas escaleras por donde quienes compiten deben descender. Momentos clásicos, algunos mediáticos y otros no tanto, como cuando aquel hombre ignora el cartelito de 'piso mojado' y pasa apurado por la zona. Y sabés que vos te vas a reír. Mucho.

Si tomamos en cuenta a la dicotomía entre planchas y chetos, yo sería, sin duda, una cheta. Es un estigma del cual no puedo zafar con nada. Ni el "ah pero yo soy de Pocitos y en Pocitos hay de todo" o el "ta, pero eso lo decís por mis amigos, yo mirá que soy más de tener un perfil bajo"; ni siquiera el "pero yo me compro ropa en la feria" o el ya clásico "cómo vas a decir eso si esteeeee, em, em, si yo no, em, ¡si yo no voy a Lotus / Café Misterio / Punta del Este / universidad privada / Buenos Aires de shopping y soy re hippie / soy del Frente / tengo amigos planchas / estudio ciencias sociales / fui al Cerro una vez!".

Hola, mi nombre es D
IT y no vivo en Pocitos, me gusta vestirme según mi propia definición de 'bien' con ropa que me compro usualmente en shoppings (o aquel paraíso llamado Zara), amo Buenos Aires por sus casas de ropa, miro Project Runway religiosamente, miro Bailando por un Sueño y miré el Gran Hermano donde ganó Marianella (y voté). Mi chiste favorito es el de las ovejas chetas. Fui a liceo privado, a universidad privada y ahora trabajo en una empresa privada, aunque no tenga nada que ver. Estudié Comunicación Social. En fin, estoy a una sesión de peluquería para ser el estereotipo uruguayo de rubia cheta (para teñirme, porque el cerquillito ya lo tengo).

Soy cheta por generalización, ¿y qué? Voy a opinar igual.


Los chetos según Google Image Search

En el artículo (el del Qué Pasa, ese que mencioné hace como tres párrafos), Bianchi le pregunta a varios dueños de boliches en Ciudad Vieja por qué piensan que aquella supuesta gente 'VIP' o 'paqueta' no los frecuenta más. Algunos, como Roberto Requejo, dueño del Pony, le embocan bastante bien. Otros, no tanto. A modo de servicio comunitario, les redondeo las razones que dieron:
  • Los idiotas que, viendo lo bien que le iban a los otros boliches, abrieron más boliches.
  • La cumbia que estos idiotas pasan en algunos de estos nuevos boliches cuando la Ciudad Vieja empezó como una zona de 'rocanrol'.
  • La prohibición de fumar en lugares públicos cerrados que impusieron los idiotas del gobierno.
  • Los miniquioscos que osan vender alcohol y por ende, les hacen 'competencia desleal'. Unos reverendos idiotas.
  • El frío.
  • La emigración (¿?).
  • Es todo culpa de los hippies.
Me da una pena Bianchi. Me lo imagino todo contento, un sábado afuera de La City, mirando a las chicas que hacen cola para entrar, observando lo que sucede alrededor, sintiéndose como un detective privado undercover que busca llegar a la raíz del asunto. Después, me imagino que se aburrió y decidió ir a preguntarle a los dueños de los boliches qué pensaban ellos. Hasta capaz que le regalaban un trago mientras los entrevistaba y todo. Y se encuentra con esto. Pobre.

Por suerte, Bianchi resulta ser un tipo inteligente y observa la acumulación de planchas en las calles. Supongo que,
intrigado ante tanto tetra-brik, rubios de agua oxigenada, bases y falta de eses, se dirige a una seccional a preguntar cuánta inseguridad hay efectivamente en la zona. Su inquisitivo cerebro se pregunta, y con razón, si la falta de gente con alto poder adquisitivo se debe a una discriminación de clase o efectivamente, al miedo.

El plancha según Versace

Se encuentra entonces con otro personaje, el comisario de la Seccional 1ª., Carlos Silva. Carlitos le informa que todo eso de la inseguridad son patrañas, porque fijate, en agosto de 2006 tuvimos 42 denuncias y el mes pasado solo tuvimos 25. ¡Solo 25! Me lo imagino, chocho con el mate bajo el brazo y copado de que tuvieron solo 25 denuncias, saludando a cuatro planchas habitués que pasan por la puerta con envase de Ving en mano.

Lo que yo me pregunto es cuán efectivas habrán sido esas 42 denuncias del 2006. ¿Sirvieron de algo? Porque si resulta que fueron una pérdida de tiempo, es entendible que menos gente vaya a denunciar. Y si hay menos gente 'robable' en Ciudad Vieja, ¿no es lógico que hayan menos robos? Hasta donde yo sé, robarse entre planchas es mala palabra. Además, media pila, 25 denuncias son 25 denuncias que no deberían haber sucedido. ¿Estoy muy equivocada en pensar esto? Sí, estamos de acuerdo, Ciudad Vieja no es el 40 Semanas. ¿Y?

Lo único que sé yo es que Montevideo, efectivamente, es un pañuelo. No soy 'clasista' por darme cuenta que entre ciertos grupos, le gente se conoce entre ella al menos por nombre. En grupos tan cerrados y en un país que ama los chismes sobre lo que le pasó a fulanito y menganito, la gente se entera bien rápido sobre delitos cometidos por 'un par de planchas que me trataron de robar en Ciudad Vieja'.

¿Qué hashé, papá? Gracias El País por la foto

Si se le suma a esto que en lo que va en el año ya conozco a dos personas que murieron porque unos planchas le quisieron robar, mis números cambian. Agosto 2006: cero personas conocidas muertas por planchas. Agosto 2007: dos. No necesito tener a 25 muertos para sentir miedo; con dos me alcanza y me sobra.

Cierto, estos crímenes no fueron en Ciudad Vieja. Sin embargo, tal como lo confirma el artículo, Ciudad Vieja está llena de planchas. Así que no voy más. No soy VIP, no soy 'paqueta', no soy 'estirada'... pero soy cheta. La cumbia, el vino, las bases, la falta de eses, hasta los piropos de obrero me chupan un huevo. También reconozco que no todos los planchas son iguales – si mi fallido informe para TV me enseñó algo, fue eso – pero, honestamente, no me arriesgo. Antes, los hechos me demostraban que podía ser que me quedara sin plata y sin celular. Hoy por hoy, me demuestran que existe la posibilidad de que me quede con un balazo entre los ojos.

De todas maneras, esto no es algo nuevo. Casi todo boliche, toda zona, tuvo su momento de auge hasta que cambió su público por uno de menos nivel adquisitivo. ¿Por qué, entonces, no pueden convivir los dos públicos en paz? Más allá del miedo... no sé. Tengo una vaga idea que trata sobre actitudes que ambos grupos tienen hacia el otro donde se alimentan mutuamente hasta terminar en un gran circulo vicioso de resentimientos y pereza para aclarar, pero sí... es una buena pregunta.

Tipo, ta, nada. Es todo culpa de los hippies.

Copiando y pegando por un sueño

domingo, septiembre 02, 2007

No suelo agarrar posts de los demás y ponerlos en mi blog onda "jojo, pa, que gracioso esto bolúuuuooooo", pero lo voy a hacer. Es más, esta es la primera vez que lo hago. Es algo horrible y demuestra una total carencia de material original por mi parte, pero Uds., pedazos de infelices que leen este blog como favor hacia mi hermosa persona, Uds. no me entienden.


Iba a escribir algo así como 'no comprenden que estoy bajo mucha presión porque estoy escribiendo una tesis y mañana tengo que entregar el primer capítulo y le dije a mi tutor que lo tenía pronto y hoy seguramente no duerma y ayer en vez de encarar miré televisión toda la tarde [¿¡por qué me divierte ver a José María bailando al compás de una canción onda Chiquititas que mis fuentes* confirman se llama 'Las Divinas'!?] y hablé por teléfono y salí de noche' pero mi tesis implica que esté periódicamente navegando por la internés leyendo blogs como el que recién encontré. Ergo, es borderline envidiable y soy la o-ne.

En fin, posteo esto porque cuando lo leí, me morí de la envidia de que no lo había escrito yo. No sé si es producto del autor del blog (un tal diegzor) o no, pero lo encontré en Ciudadano Quejeta, su blog. Gracias totales, diegzor. Estás contribuyendo a mi sueño de recibirme antes de fin de año. Graciela Alfano te pone un 10 y Moria te regala unas pieles de Briders. Enshoi.

El fin del mundo

"El Reloj del Apocalipsis" (ApocalypseWatch) es una organización sin fines de lucro destinada a monitorear las amenazas más grandes hacia la humanidad. Su objetivo es concienciar a la gente de estos problemas para que luego las personas traten de tomar medidas para remediarlas. Algunos resuelven hacer marchas, otros hacen documentales acerca del calentamiento global. No importa como desee colaborar, la decisión es suya.

Acaba de salir el reporte del 2007, y las 10 amenazas más fuertes para el mundo en este momento son las siguientes:

1) Vacas: Las vacas son uno de los mayores emisores de gases causantes del calentamiento global y deben ser detenidas. Estudios hechos por compañías petroleras demuestran que las vacas emiten el 45% del volumen de gas necesario para derretir un cubo de hielo a lo largo de varios periodos lunares.

2) La gripe vegetal: Una cepa renegada de gripe del pollo se ha cruzado con vaca loca e infecta todo tipo de vegetales comestibles. Se ha reportado un caso de una persona que después de comer un tomate infectado murió en circunstancias misteriosas mientras paseaba por el lago Wkanenge, en Namibia.

3) Windows Vista: Muchos analistas dijeron que el día que saliera Windows Vista se iba a congelar el infierno. ¡El día llego! ¡Solo puede ser malo!

4) La piratería: Campañas positivas a favor de esta actividad iniciadas por Hollywood que romantizan esta horrible actividad (ver Piratas del Caribe) aseguran la conversión a esta profesión de muchos jóvenes. No robarías un auto, no robarías una cartera, ¡no te subas a un barco a cañonear a otros!

5) Lost: La cantidad de teorías generadas y horas de discusión y pensamiento gastadas por personas alrededor del mundo acerca de esta serie igualan a la cantidad de horas necesarias para construir dos murallas chinas. ¡En un futuro cercano la gente podría dedicarse solo a pensar en eso!

6) Invasión Alienígena: El universo es infinito, por lo tanto hay infinitas probabilidades a favor de que haya vida alienígena en otro planeta, y que además sea malvada. La realidad es que si no hemos sido invadidos hasta ahora es de pura suerte. ¡Debemos iniciar un plan de defensa global! ¡Resistiremos!

7) Inmigración Ilegal: Los países del sur están invadiendo a los países del norte. Eventualmente el sur quedara desierto y el peso de toda la población humana en uno de los dos hemisferios hará que la corteza exterior colapse en el norte, provocando la destrucción del mismo. Se solucionaría mediante periódicos saltos coordinados de todas las personas a la vez, para que al estar todos en el aire la corteza no tenga que sostener ese peso.

8) El Y3K: La llegada del año 3000 generaría una serie de fallas en todos los sistemas electrónicos que podrían ocasionar que su propia tostadora o wafflera lo atacara a traición. ¡Comience a comprar bidones de agua y atrinchérese!

9) Las Profecias de Nostradamus: El sabio francés Michel de Nostradamus escribió un numero casi infinito de profecías absolutamente vagas e imprecisas, lo cual asegura que casi en cualquier momento de la historia uno puede predecir el fin del mundo dos o tres meses después con total seguridad. Le viene errando desde el siglo 16, pero eso solo quiere decir que esta cada vez más cerca de acertar.

10) La New Age: Te quieren hacer creer que eres lindo y eres hermoso. Te quieren hacer creer que acomodando los muebles en tu casa de forma diferente serás feliz y que tienes puntos que concentran energías pseudo científicas que cambiaran tu vida con total facilidad. ¡Todo esto es mentira y el único objetivo es la adquisición de tu capital! Estamos organizando un seminario, en el centro Nova Alquimia, para explicar este fenómeno maligno. El costo del seminario es 300 pesos por día y después se pueden quedar a una clase acerca del secreto de los Templarios.

(Leandro, te prometo tener el primer capítulo para mañana. Esta vez es en serio. En serio. No, no te estoy mintiendo. Bo, en serio. Vas a ver.)

* Mis hermanos.

Posible amenaza de muerte felina

viernes, agosto 10, 2007

Porque soy re actual y re informada y me re interesa el re rumbo de mi re profesión, estoy subscripta a un montón de newsletters que giran en torno al mundo del marketing y los medios y que llegan día a día a mi casilla de correo laboral. (Y ya pido perdón por el post más escrito a los rajes de mi vida.)

Este spam, como muchos de mis compañeros lo califican, es usualmente semi-leí
do por mi hermosa persona entre periodos de concentración (cada veinte-treinta minutos) o, si estoy muy a millón, es eliminado sin mayores sentimientos de culpa y/o percances afines.

El Word of Mouth M
arketing Association (WOMMA para los amigos) es, bueno, una organización que gira en torno al marketing viral. Como se deben imaginar, hoy me llegó su newsletter semanal y en fin... a meros días de declararme no-periodista, me encuentro escribiendo sobre periodismo. Qué loco, ¿no?

Resulta que el pasado miércoles 1° de agosto, un panel del congreso americano votó a favor de que los periodistas de dicho país puedan mantener a sus fuentes confidenciales. Básicamente, si el día de mañana una persona se acerca a un periodista para decirle que Bush se la come doblaba y pide por favor que no se divulgue su nombre ni diga de dónde sacó la información (y, efectivamente, resulta verídico que Bush se la come doblada y con salsa cuatro quesos), el periodista finalmente podrá hacer eso y así proteger a su fuente.

Las ventajas a esto son muchísimas: en primer lugar, la fuente de la información no va a sufrir represalias por haber compartido tal información con alguien que, seguramente, la publicará para informar a la población sobre las andanzas de su mandatario. Por otro lado, que una fuente pueda ser realmente secreta incitará a que personas que sepan este tipo de información no tengan tanta miedo en compartirla con quienes la pueden comunicar. Si mañana Rosa, la empleada de la Srta. Arroz, filma a su patrona recibiendo terrible coima, podrá llevársela a un periodista sin tener miedo a perder su trabajo.
Rosa, una belleza real según Dove

Más aún, y demostrando mi lado ultra idealista, si quienes se están portando mal se dan cuenta que cualquiera los puede vender y que nunca se van a enterar quien los delató a los medios, esto puede llegar a ser un incentivo a portarse bien solo basado en su poder panóptico. No lo digo solo porque posiblemente les de muchísima pereza tener que esconderse aún más, sino porque tal vez, en una de esas, si cruzamos los dedos, tiramos una moneda a una fuente, no nos mandamos al estar una vez que mamá y papa se durmieron para comer las galletitas que le dejamos a Papá Noél y le dejamos pastito a los camellos de los Reyes Magos, van a pensar que por ahí no vale la pena.

Esto es buenísimo. Pero, lo interesante, es que no solo le otorgaron este derecho a los periodistas, sino que también a los bloggers profesionales. O sea, si en el día de mañana el blogger O’Br
ien publica en su blog que Dick Cheney mató a un homosexual a puñaladas luego de vestirlo con un turbante rosado y pedirle a gritos que le recite el Corán, y esto resulta ser cierto, ningún juez podrá dictaminar que O’Brien deberá divulgar quien fue su fuente.

Claro que uno debe ser un blogger profesional para poder disfrutar de este nuevo derecho; quien escribe debe constatar que parte de sus ingresos (o la totalidad de los mismos) deriva de su blog. Sin embargo, la brecha entre periodistas y bloggers se sigue achicando y cada día son más los bloggers que viven de su profesión como tal.

Qué lindo el primer mundo. Pensar que hoy en día, en Uruguay, un periodista puede ir preso por hablar mal de un político – pensar que cualquier juicio hecho a un periodista sobre información publicada en un medio puede ser penal. Juicio penal por decir cosas que tal vez a algunas personas no le gusten. Si el día de mañana me entero que Mujica habla perfecto español pero se come las eses por gusto y marketing, y que la foto a la izquierda es una ilustración exacta de su güinnerés, no voy a poder decirlo. Puede ser la verdad más grande del mundo, pero si Mujica se siente injuriado por la noticia, yo mañana puedo ir en cana. Qué linda la libertad de expresión.

Pensar que el otro día me enteré* que Daisy se mudó a un hotel para vivir más cerca del laburo, y que esa habitación diaria de hotel la pagamos nosotros quienes pagamos impuestos. Pensar que no puedo decir nada.

Ahora, tengo una duda. Supongamos que les cuento lo de Daisy. Supongamos que Daisy se entera el fin de semana durante su habitual sesión de auto-googleo, en el cibercafé que se compró porque el business center del hotel le quedaba muy lejos. Supongamos que le da color y le importa lo que diez lectores locos pueden llegar a pensar sobre ella; es más, supongamos que está extremadamente aburrida y me inicia un juicio penal. ¿Bajo que jurisdicción caigo yo? ¿Bajo la de blogger – cuyo servidor se encuentra convenientemente ubicado en EEUU – o bajo la Uruguaya, donde habita mi notebook plancha con el cual escribí esto?

Che, ¿algún abogado por ahí? Porque sépanlo, si la respuesta es la primera, ya desato al gato de mi hermana de la pata de la mesa, le saco un par de fotos, las subo, agrego un botoncito de PayPal en el blog y amenazo con matarlo si no me envían copiosas cantidades de dinero**.

* Supongamos que mi fuente no es mi madre.
** Copiosas en términos uruguayos, claro. Con un par de donaciones yankees ya estoy.

¿Cuándo fue la última vez que te sentiste una reina?

domingo, agosto 05, 2007

Es hora de asumir lo inevitable: no voy a ser periodista. La vida me ha otorgado demasiadas oportunidades en campos diversos que nada tienen que ver con el periodismo. Eso y, aparentemente, mi forma de escribir se lleva mucho mejor con el Marketing que con la noticia seca. Lo confieso, Nelson. El periodismo no me incita la pasión suficiente para tirar una silla de una esquina a la otra de un salón de clase. Soy una bolsa de Portland. ¿Y qué?

Pero eso no significa que me haya dado por vencida. Ah, no, no
. Si no me quieren publicar por las buenas, me van a publicar por las mías. Es así como este fin de semana, mientras dormía la quinta siesta inspirada por el clima de mierda, se me ocurrió EL plan maestro. Qué plan, por Dios. Qué plan.

Me estoy poniendo vieja y como consecuencia directa de esto, decidí ocupar el poco tiempo disponible que tengo en escribir cartas de quejas. De esta manera, me dejo de hacer la pendeja y asumo mis 23 años. Pero además, mi meta es practicar con cartas dirigidas a alguien en particular para después poder llegar a la meta última: ser publicada en Ecos de El País, o que cuando llegue a los 60, me pregunten qué fue lo destacado de la semana y ser publicada en la misma página.

A que no contaban con mi astucia. Me llevará tiempo, queridos periodistas, pero algún día seré parte de su elite. Y solo para que se vayan preparando,
aquí van algunas muestras de mi fabuloso plan:

Estimado Sr. Cadbury;

Le escribo desde Uruguay por una publicidad que promociona uno de sus chocolates en este país. Reconozco que, sinceramente, a Ud. le podría bien chupar un reverendo huevo qué piensan los uruguayos sobre sus publicidades, especialmente considerando que no pasamos los 3 millones de habitantes (de los cuales 500,000 ahora viven en España). Sin embargo, algo me dice que esta publicidad también es transmitida en países vecinos, tales como Argentina y Chile (solo que en Chile le cambian los tonos de voz).

En fin, vayamos al punto. La publicidad en cuestión muestra a un par de mujeres en excepcional estado físico comentando sobre la última vez en que se sintieron unas reinas. El aviso, finalmente, deja implícito que el comer un chocolate Cadbury hace sentir a las mujeres como unas reinas. Eso es todo, es un mensaje simple, entendible, y directo.

Disculpe, Sr. Cadbury, y con todo respeto y en una buena: ¿Ud. es idiota? No, en serio. El segundo en que una mujer termina de comerse una barra entera de chocolate no puede, bajo ningún concepto, considerarse el equivalente al momento en que una se siente como una reina. Además, realmente no puedo entender la insensibilidad de que alguien como Ud. esté incitando a las mujeres a comer chocolate cuando solamente quedan tres o cuatro meses para el verano.

El segundo en que una mujer termina de comerse una barra entera de chocolate, es el momento en que comienzan las culpas, las promesas de dietas nunca cumplidas, las preguntas sin salida a sus parejas, las corridas al shopping a gastar dinerales en zapatos "porque los pantalones seguro no me entran"... claramente, lo más alejado posible de ser una reina.

Tal vez Ud. no se de cuenta que 'sentirse una reina' en esta parte del mundo es sinónimo de sentirse bien, no una gorda, fea y vieja como la Reina de Inglaterra. Es una equivocación comprensible, supongo. No importa, Ud. sigue siendo un puto.

Saludos cordiales,

D.I.T

PD: A pesar de su estupidez, sigan así con lo de producir productos Fair Trade. Es más, ¿por qué no recicla el aviso en cuestión y lo pasa en África? Auguro que tendrá muchísimo más éxito allá.

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Estimada Srta. Sedal;

Ni me voy a molestar en una introducción para esta carta. Sí voy a ofrecer mis más profundas condolencias, aunque me alegro muchísimo sobre su inclusión en el libro Guiness de los records. Debe ser una gran condecoración ser reconocida como la primera persona en el mundo que logró que sus neuronas se suicidaran colectivamente sin tener que pertenecer a ninguna secta.

Le recomiendo el siguiente link: http://es.wikipedia.org/wiki/Gravedad. Estoy segura que será de gran interés para Ud. Por las dudas, el mecanismo es simple: solamente dirija su mouse sobre la dirección y presione el botón que se encuentre a la izquierda (sobre el mouse). Luego, lea lo que aparece en la página. Cualquier cosa, si necesita que alguien se lo lea por teléfono, por favor responda a este mail y no tengo ningún problema en llamarla y leerlo. Estoy hasta dispuesta a ir a su casa e ilustrar lo mencionado en el artículo con dibujitos.

Saludos cordiales,

D.I.T

PD: Fuck it. Te ayudo:

Sexy!

Barret Puig

martes, julio 03, 2007

Son la una y media del domingo. Me despierta mi hermana, preguntándome si la voy a llevar al shopping (porque sino se va a lo de Martina). Sí, vamos a ir. No, más tarde. Dejame dormir. Me doy vuelta y beep.

Anoche había puesto la alarma del celular para que intente despertarme al mediodía. Debe ser eso. Beep. Pero, ¿hace eso cuando nadie nunca se dignó a apagar al despertador? Hagamos memoria dormida... beep. Capaz que si cierro el ojo entreabierto e ignoro la luz de afuera y hago de cuenta que el ruido desde el estar demuestra que – beep – ya hay demasiada gente despierta, capaz que puedo darme vuelta y seguir soñando con ganarme el Premio Nobel de Literatura o algo así. Beep.

Sigh. Abrir tapita, botón del medio, Mensajes, Buzón de Mensaje, 11) Magra:

Se murio barret puig
De:Magra
12:15 1-JUL-07

Ahí ya no puedo describir mucho más. Le respondí el mensaje, me levanté y enfilé hacia el diario. Ahí estaba, en la sección ciudades. Hoy, lo primero que quería hacer cuando abriera el diario era ver la sección de inmuebles. En vez, estoy mirando los avisos fúnebres.

Y realmente no sé qué decir. Ojalá pudiera demostrarle a todos ustedes lo que significa Barrett para toda una generación de estudiantes de comunicación y, en especial, para toda mi clase, incluyéndome a mí. Hay cosas que no se pueden poner en palabras.

Dos veces por semana, a primera, teníamos Información y Medios con Barret. Era una de esas materias periodísticas generales que nos encajaban en primero y segundo cuando aún no sabíamos qué orientación dentro del vasto mundo de la Comunicación Social queríamos seguir. Soy una pera para los detalles, pero supongamos que era un puñado de aproximadamente treinta estudiantes que, más adelante, se repartirían entre Publicidad, Comunicación Organizacional, Narración Creativa y Periodismo.

La clase duraba 45 minutos y lo único que hacíamos era comentar la agenda de noticias – bue, Denu y Camila las comentaban junto a Barret, mientras el resto escuchaba y opinaba. Es difícil darse cuenta que ustedes nunca vieron a Marti apoyada sobre su hombro preguntándole sobre su vida, o a Denu pedirle a ver si podía agarrarle los cachetes con esa voz que siempre ponía cuando hablaba con él, porque "ay Barret sos un tiernoooo". Y aquella vez en que se emocionó en la clase y todos nos quedamos callados, mirándolo con admiración. Porque era eso. Lo admirábamos. Y esas tantas otras en que nos hizo reír, y esas más comunes en que nos semi-retaba porque en la sala de profesores lo único de lo que se hablaba era sobre lo problemática que era nuestra clase.

Creo que una vez pudimos sacarle de que nosotros éramos sus favoritos. Imagínense, los favoritos de Barret. Siempre muy correcto, callado, mirándonos desde afuera, riéndose con los ojitos de las cosas que hacíamos y decíamos. Fue el único profesor que no lo consideraba algo malo, eso de tener tanto afán por divertirse y divertir.

Ya lo mencioné en blog que haya creado, y su célebre frase – escribir y que no te lean, hablar y que no te escuchen, eso no es comunicación; es masturbación mental – logró plasmarse en mi caótica mente desatenta a tal punto que ya es parte de mi repertoire básico. Su frase no remite a nada nuevo, nada desconocido, inclusive para gente no apasionada por los medios. Pero para mí, y un puñado de aproximadamente treinta estudiantes de Comunicación Social en la Católica, siempre va a ser la frase de Barret.

Hoy Magra me decía "estoy shoqueada por lo de Barret". Creo que esa es la palabra correcta: shock. Porque aunque siempre supimos que tenía problemas de presión, porque aunque lo veíamos y notábamos su edad, Barret siempre fue un grande, un referente no sólo para un puñado de aproximadamente treinta estudiantes de Periodismo, sino para toda una generación de comunicadores sociales, sin importar su orientación.

Y todo esto sólo viéndolo noventa minutos por semana hace tres años. Ustedes saquen sus propias cuentas.

Barret, sos un grande.

Caramba

miércoles, junio 20, 2007

Tenía terrible columna de Sex and the Tortellini sobre ascensores. Ayer me volvía en el taxi más ladrón de la historia y pensaba cómo se me había pasado ese sublime monumento de acero que sube, baja y se rompe (especialmente si es feriado). Nunca siquiera mencioné sus variadas funcionalidades espejísticas e ignoré al ajuar de diferentes personajes con el que me encuentro dentro a diario. Me imaginaba algo muy a lo Benedetti, bien bueno, sin los barroquismos estilísticos en los que usualmente caigo al escribir.

¿Se imaginan lo
bueno que hubiese estado? Yo en el Centro, trabajando (tal como se debe en un feriado laborable) y en vez de comentar algo sobre la tripleta de feriados (todos laborables, dios), ponerme a discutir sobre el maravilloso mundo del ascensor y las connotaciones sexuales-fantasiosas que eso conlleva.

Onda, acá no pasó nada. Onda, no me picó el morbo montevideano y no me mandé por lo menos tres veces la caminata hasta 18 de julio para ver si pasaba alguna manifestación. Onda, no me sentí una idiota cuando me di cuenta que, si hubiera averiguado algo antes, ya sabría que por mi zona no pasaba nada.

Onda, en serio, media pila: el ascensor. ¿Quién no ha utilizado sus servicios meteorológicos alguna vez? ¿Quién no se ha fijado si tiene orégano entre los dientes, haciendo uso de sus inmaculados espejos? ¿Quién no ha caído en la fabulosa tentación de, a pesar de ser un ‘adulto' (porque de adultos no tenemos nada acá en Uruguay), apretar todos los botones y cagar al zopenco que viene atrás?

¿Quién no tiene anécdotas de personas que lo llaman desesperadamente, apretando el botoncito una y otra vez, como si eso fuera a apurarlo? ¿A quién no lo han cargado en un ascensor? ¿Quién no ha entrado a uno y se ha encontrado con un espécimen humano tan pero tan espectacular, que ameritó el que uno ojee el botoncito que lo tranca? Mmm, el ringringring de un ascensor mal cerrado. Y el que se encuentre libre de culpa, que suba por las escaleras.

Allí me encontraba, sumergida en mis propios pensamientos vía Rambla-Sarmiento-Rambla, cuando una clara voz femenina interrumpió todo pensamiento que me desviaba de la realidad. No había otra. Onda, acá sí pasó algo, y la chica que invadía mi aura sonora me lo recordaba. Emanaba insistentemente de la radio roja y plateada del palio negro y amarillo del taxista de buzo bordeaux y blanco. Y decía:

"El presidente dice nunca más al terrorismo de Estado y manda una camioneta de la guardia republicana, a reprimir compañeros que comparta o no sus métodos, estaban manifestándose pacíficamente".

Ay, ay, ay, ay, ay. Ahora quemar llantas es algo pacífico. Ajá.

Qué lindo, qué inteligencia. Esas personas a las cuales querés convencer de que esto es una causa digna de justicia, aquellas personas que hablan del 'terrorismo tupamaro' cada vez que alguien siquiera toca lo que fue el terrorismo estatal, a esas personas que te ven como un salvaje ignorante que solamente quiere disfrutar de un libertinaje anárquico en tu fase de adolescente con hormonas exacerbadas comprometido con causas políticas debido a tu patética frustración sexual...


¿pensás que esas personas te van a escuchar cuando estás quemando llantas por 18 de julio?
¿Pensás en serio que los australopitecus neandertales a los cuales les querés entrar algo en la cabeza van ahora a mirar más allá de tus acciones y a escuchar tus justos reclamos? Disculpá, no, ¿pero a vos te pateó un raviol?

En fin, feliz día del abuelo atrasado. Fue lo único festejable ayer.

*Debo posts. Sí, ya sé que no escribo nada desde marzo. No, mi blog no está hibernando, aunque me muera de ganas de ser oso en este momento. Solamente no tengo mucho qué decir.

Nuestra patita fea

martes, marzo 20, 2007

En julio del año pasado tuve que entrevistar a un político. En julio del año pasado yo me encontraba a kilómetros de distancia en un pequeño país llamado Reino Unido, cuna de la gran Elizabeta II y un gran símbolo fálico como lo es el Big Ben (que, by the way, no es tan grande).


Como no había
ido a la última clase de TV – así como al 40% de las clases pero igual pasé con la mejor nota del grupo (aprendan, bitches) – me enteré mientras estaba de viaje. Por eso todo fue cuestión de una rápida llamadita collect a mi vieja para que hablara con una amiga de ella, que era amiga del dueño del perro del portero del vecino de la doctora del abuelo del tío de la sobrina-nieta de un político cuyo nombre ni me acuerdo.

Acto seguido, me bajé del avión e hice la entrevista más aburrida y pesada de mi vida, a un hombre con la voz m
ás monótona de todo el Palacio Legislativo, que gustaba de taparse la boca mientras vociferaba adjetivos condescendientes sobre la población media.

Sin embargo, dos cosas buenas surgieron de aquella entrevista. Primero, me sentí la súper periodista, con carné y todo, deambulando por el masivo Palacio (y por primera vez en mi vida ¡no me perdí!); la segunda, durante la investigación previa que siempre supone una entrevista, me enteré finalmente quién era exactamente Daisy Tourné.

El pasado 1° de marzo, Tabaré Ramón anunció el relevo del Ministro del Interior José Díaz, y que éste sería reemplazado por la diputada Tourné (tal como lo establece la curiosa entrada sobre Daisy en Wikipedia). Ésta se convirtió en la primera ministra mujer en la historia del Uruguay, además de que apuesto a que es la primera diputada y ministra del Uruguay en compartir nombre con la novia del pato Donald.

Les juro que busqué y busqué pero no encontré una foto
donde pudiera ver si usan los mismos zapatos.


Recuerdo que en julio del año pasado, la ministra Tourné me había llamado la atención por estar a favor del aborto. También me llamó la atención porque se llama Daisy. Vamos, gente, Daisy. Es tan cool como decirle Elizabeta a Isabel II. Siempre que la veía en la tele pensaba "qué grande, la Daisy". Comencé a darme cuenta que lo mío ya rozaba el fanatismo, pero no entendía el por qué (aunque mucho puede tener que ver con que daisy, o 'margarita' en inglés, es mi flor favorita).

Hace unas semanas decidí, entonces, que este post sería en honor a esta valiente mujer, que con semejante nombre ha llegado a ser ministra y que ha logrado plasmarse en mi memoria aún cuando diputada, mientras que un senador monótono, que creo también fue médico alguna vez, no lo pudo hacer.


Siguiendo con esta idea, y para justificar un poco el hecho de estar al borde de fundar su club de fans, decidí comenzar por el mismo lugar en que comienzan todas mis investigaciones, todos mis deberes, el mejor periodismo y al mejor estilo 20/20: Google. Y allí, flamante y en el primer puesto de los rankings orgánicos, lo encontré. Fue algo impulsivo, ni siquiera lo abrí en una ventana o tab nuevo, ni leí lo que venía después, simplemente llevé el puntero del mouse hasta allí e hice EL click.

Así me encontré con el sitio web de la Ministra del Interior, Daisy Tourné. Y me encantó. Allí me enteré de que todos los viernes a las 17 horas, la Ministra está en VTV; encontré un foro donde Daisy le pregunta a todos los internautas que se encuentran allí 'qué necesitarían para sentirse seguros/as, sugerencias', que fue
hija única del matrimonio entre María Obdulia Valdez y Pedro César Tourné. Que estudió Educación Primaria, que no es muy fotogénica y solamente con unos meros clicks, me enteré de todas sus posiciones, proyectos de ley y participaciones.

Idolaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

No me dio el tiempo de leerme todo, algún día lo leeré y ahí decidiré si hago el club de fans o no. Pero me acordé de algo que, por alguna razón, vengo repitiendo en estos últimos días: que nunca sé bien qué es lo que quieren cambiar los políticos uruguayos y que nunca encontré a uno que hable sobre la tecnología como un ámbito para cambiar y no como un "yay somos Uruguay y exportemos software a full".

Siempre dije que los políticos no se preocupan de que los ciudadanos conozcamos sus propuestas y que, una vez llegadas las elecciones, uno tiene que buscar y buscar para encontrar propuestas sólidas y no promesas hechas en jingles televisivos. Sólo se interesan por hacernos llegar el color de su partido, su slogan, su número de lista, su personaje histórico a emular, etc.

Les importa que vos tengas el pegotín, la banderita, la remera, la bolsita de plástico con una lista interminable de personas a las cuales nunca escuchaste ni nombrar. Esperan que nosotros, en casa, miremos la tele y tal vez nos enteremos de quién es quién, que leamos el diario y crucemos los dedos de que justo ese día sale una entrevista que valga la pena a un candidato, que se abran los cielos y Dios todopoderoso logre que haya un debate entre candidatos.


Se ve que no es tan así. Congratulaciones varias, Daisy. Me tapaste la boca.

Fe de erratas: como bien lo especificó un ávido lector, Daisy no es la primera ministra mujer del Uruguay, sino que es la primera Ministra del Interior mujer del Uruguay. Whatever. VAMOS CON DAISY.

Paréntesis

miércoles, marzo 07, 2007

Parecería que escribir un puñado de palabras al aire con vagas intenciones de hacer reír es algo completamente intrascendente. Hoy me doy cuenta que no es así: una realización que nada tiene de divertido y que demuestra, por más que yo no lo quiera ver desde la nube en que vivo, que hay gente que adora sacar las cosas de contexto y usarlas como se le de la gana. En la facultad lo llaman plagio o estupidez. En aquel ‘mundo real’ del cual nos advierten desde que somos chiquitos, se llama viveza.

Cuando empecé con Catatonias, proyecto que surgió de una conversación de cinco líneas por MSN con un compañero de trabajo ("che, tendrías que escribir un blog vos" "bueno, dale"), siempre fue con el objetivo de divertir. Cosas que pasaron en la vida real dieron después origen a las columnitas de Sex and the Tortellini, y ahí conseguí lo que en marketing llamamos un público objetivo: las personas con las cuales trabajo, casualmente, las mismas personas que originalmente expresaron ciertas ganas de leer lo que yo podía llegar a pensar.

Considero que muchas cosas en mi vida se dan así, en el sentido de que siempre intento hacer reír y siempre con un fuerte sentido de auto-crítica (como pueden apreciar desde los posts mismos... ¿o a quién se creen que me refería cuando hablaba de 'la fashion' o más aún, del 'departamento de marketing'?). Por más que mi nick sea diva-in-training, soy la primera en admitir que en todo sentido soy la persona más croqueta del universo. Tengo problemas de auto-estima, como toda persona, pero estos siempre han sido con respecto a mi apariencia física y no tanto a mi inteligencia. Sí, creo que soy una mina inteligente, que tiene muchísimas virtudes y muchísimos más defectos. Y sinceramente considero que mi capacidad para reírme de todo – y en especial de mi misma – es algo espectacularmente fabuloso.

Todo esto viene a que hoy, en el trabajo, en la mitad de una reunión, un compañero abrió mi blog en el monitor súper ancho de la sala de reuniones y se dispuso a ir punto por punto del post 'Sex and the Tortellini: 10 cosas que odio sobre ti', post que en su momento ya me había hinchado las bolas lo suficiente como para considerar no hacer nunca más una columna de Sex and the Tortellini.

Realmente no sé qué intenciones tuvo esa persona, ni qué reacción esperaba de mí. La verdad es que era solamente una cuestión de tiempo antes de que alguien con quien yo no me llevara en la diaria lo encontrara y se dispusiera a leerlo (especialmente si anuncio cada vez que lo updateo en mi mensaje personal de MSN). Eso nunca me preocupó; cuando vi el header verde en la pantalla, sí, me sorprendí, pero nada más allá de eso.

El hecho no es ese. Cuando publiqué dicha entrada, algunas de las respuestas que recibí al respecto, tanto en forma de comentario como en forma de posts en otros blogs, me molestaron muchísimo. No porque alguien no estuviera de acuerdo conmigo, sino porque me pareció sumamente condescendiente el basar mi experiencia entera de un laburo – en donde ya va a ser un año y medio que estoy –, en un post con 10 puntitos (que en realidad son ocho) de cosas malas que yo también hago o, en su defecto, a las cuales yo también contribuyo.

Eso, sumado al hecho de que solamente 16 días antes había publicado un post donde no dejaba de expresar mi profundo amor por tanto mi trabajo como mis compañeros, me molestó muchísimo. El descontextualizar, para alguien tan relativista como yo, es algo que realmente no banco ni tolero. Si todos descontextualizáramos, nadie tendría perdón.

Sin embargo, no dije más de lo necesario porque no quería armar lío. Supuse que tal vez, a pesar de que me parece que fui obvia, no se dieron cuenta que al quejarme de cositas del laburo también me estaba quejando de mí misma, de cosas que presiento que los demás ven en mí como compañera de trabajo. Tal vez la auto-crítica llegó a un punto en el cual los demás se sintieron demasiado identificados, a un discurso trillado y cuasi-necesario en el ‘Uruguay quejoso’ que vivimos, y por eso me quedé con el beneficio de la duda.

Pero también, no dije nada porque estas personas presentaron sus quejas descontextualizadas, sus diferencias de opinión y sus perspectivas de la manera correcta y educada: un comment, un post, una conversación por MSN, una conversación privada cara a cara. No lo hicieron al final de una reunión de trabajo que nada tenía que ver con el tema, preguntándole uno por uno a los presentes qué opinión propia ameritaba cada punto del post.

Confieso que no soy la persona más frontal del universo al menos que tenga un pedo galopante encima. Me he confesado por MSN y por e-mail un patético número de veces para luego hacer de cuenta que no pasó nada: en cierto sentido, soy igual que el gobierno de Tabaré, tanteando el camino con cada idea que se me ocurre para luego ver si caldea el ambiente y decidir si retroceder o acelerar. Escribir siempre fue mi forma de expresión, porque por más comunicadora social que sea, hay una muy buena razón por la cual mis notas en periodismo radial dejan mucho que desear, al menos que no haya un guión por medio. Escribir es lo mío.

Como esto es un tema del blog – y tal vez medianamente un tema del trabajo – planteo mi versión, mi posición, en el blog que dio origen a esta situación. Tal vez sea un intento patético por resolver algo sin tener que hacerlo cara a cara, o posiblemente es que lo que pasó me desconcertó tanto que solamente ahora, un martes a las 4 de la mañana, puedo darme cuenta que esto no fue algo menor. Y que mi molestia se tornó en puro y simple enojo.

Sinceramente, no entiendo con qué objetivo un simple compañero de trabajo intentaría reírse de mí a través de un post durante una reunión de trabajo. En serio, si alguien lo sabe, que me lo diga. Una cosa es que yo me ría de mí misma o que mis amigos se rían conmigo de mí misma. Otra cosa – muy diferente – es que alguien con quien tengo una relación estrictamente laboral se ría de mí y urja a los demás presentes a también hacerlo, en un ambiente que no es el indicado, con las últimas personas que debería hacerlo y de una manera que roza en la falta de respeto.

Otra cosa es que lo haga bajo la excusa de que como manager le gustaría saber qué quejas tienen las personas de su equipo
en este caso otro manager para poder mejorar. Es casi insultante, o por lo menos para mí lo es, insinuar que si algún día realmente no me gusta cómo se hacen las cosas no voy a ir directamente a decirlo. Me resulta irritante que haya descontextualizado una columna cibernética – un chiste – como método súper archi mega genial de descubrir lo que realmente pienso y, más aún, creo que mi principal queja sería, entonces, que el manager padece de extrema paranoia. Es eso o, realmente, lo que hizo fue una mera crueldad.

Con esto, dejo de hablar del tema. Porque el blog es el blog, y el trabajo es el trabajo, por más que lo último a veces sea contenido del primero. Lo escrito no se escribe durante el horario de trabajo, no está hecho para leerse durante el horario de trabajo y no menciona en ningún lugar exactamente qué trabajo es, dónde exactamente se encuentra y nunca – pero nunca – da los nombres de las personas que existen dentro de él.

Si alguien quiere decir algo al respecto, entonces, que sea fuera del trabajo. En su defecto, existe en el panel de la derecha, justo debajo de la mina en bolas, una herramienta muy útil diseñada para que quien quiera pueda comentar sin que su perspectiva sea vista por todo el mundo. Eso sí, no esperen que les conteste, ahora mismo no tengo más ganas de hablar del tema y no creo que eso vaya a cambiar ni mañana ni pasado.

En otras palabras, "mandame un mail".

El Tabaré, las clases y la masturbación mental

domingo, marzo 04, 2007

Terminaron los exámenes (por ahora) y Catatonias festeja junto a Tabaré con un magnánimo post dedicado a la blablableceada.

El diario argentino La Nación informó el miércoles que las propuestas con las que vino el presidente brasilero Inácio Lula da S
ilva en su visita del martes fueron antes aprobadas por el presidente argentino Néstor Carlos Kirchner, o, mejor dicho, su gobierno.


A quienes le interese, Argentina negoció bajarse del pony en cuanto a una propuesta que Lula pretendía llevarle a nuestro querido Tabaré, como muestra de su terrible buena onda en cuanto a la búsqueda de una solución a las asimetrías con los 'socios menores del bloque' (léase: los que estamos en el horno). Básicamente, es una flexibilización en las llamadas 'reglas de origen', una medida que Brasil pensaba ótima para favorecer el desarrollo de la industria paraguaya y uruguaya inmediatamente, con facilidades impositivas para la importación de bienes. Todo lindo, sin embargo, a pesar de que dichas reglas eran bárbaras para que Brasil se vaya a dormir tranquilo por facilitar el proceso de industrialización de los países chicos en el corto plazo, la medida sería un desastre para la industria uruguaya. Sigh.

Qué buenos que son, qué lindos, papá Kirchner y mamá Lula, cuidándonos del cuco desarrollado del primer mundo y dejándonos jugar con Chávez siempre y cuando no nos juntemos más con esa manzana podrida de Bush. Nos ponen en penitencia cuando nos portamos mal e invitamos a Finlandia a jugar a casa sin su permiso, o cuando fumamos en nuestros cuartos y encuentran las colillas en la papelera. Pero ellos en el fondo se preocupan, porque nos quieren y nos quieren ver bien: nos adoran tanto que les partiría el alma que nos vayamos de casa y nos casemos libre y económicamente con los EEUU en alguna iglesia trucha en Las Vegas con un cura disfrazado de Gargano. Sería un sacrilegio, eso de desperdiciar nuestro futuro con bebitos gringos.

Es hora de que escuchemos a papá Kirchner y a mamá Lula, ellos saben más que nosotros porque son grandes y tienen más experiencia en el tema (porque todo el mundo sabe que cuanto más masa corporal – eh, territorial – más se sabe). No nos tendríamos que quejar, todos los años nos regalan temporadas en Punta del Este, y cuando papá Kirchner se ofusca, mamá Lula nos defiende y nos manda barsileritos a nuestra costa atlántica. Tal vez, de última, sea sólo un caso de rebeldía. Not.

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Ya que estamos, juguemos a... ¿qué edad tiene el mandatario?

Para saber cuáles son las respuestas correctas, fíjense en el nombre de la foto.
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right-click, propiedades, location/url]

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Finalmente terminó el momento cumbre – el momento X – de mi vida. Señores y señoras, finalizó mi época de exámenes que marcarían si me iba a Inglaterra o no. Y, como buen final abierto, la respuesta es aún incierta. No me dio el tiempo de dar mi examen de TV, por lo que ahora me encuentro a la merced del sistema universitario para obtener una mesa especial, preferentemente durante el mes de mayo. Crucen los dedos por mí, los míos se encuentran disfrutando de un buen merecido break hasta el 12 de marzo.

El lunes cerca de 400.000 niños (más un puñado de pelotudos high-schoolers) empiezan las clases. Durante el mes que viene es el turno de los universitarios, quienes apuestan un año más a endurar horas eternas de clase con el único objetivo de conseguir un título y tener 'fundadas' aspiraciones a mejores sueldos. En fin, durante marzo y abril, todo el mundo empieza las clases. Yo no:



Aún así, se viene la adorable tesis. Si usted es blogger y recibe un buen número de visitas por semana (o, en su defecto, un buen número de comentarios por entrada), lo invito a comentar en este post. Podría ser de considerable interés para la muestra de blogs que busco analizar. Muchísimas Gracias Totales.

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Hace dos años, Tabaré Ramón nos pidió que festejemos (¡y hasta la victoria!). El jueves 1° de marzo, convocó a un acto en la Plaza Independencia para celebrar sus dos años de gestión. Después lo suspendió para el viernes, tal como al concierto de Bryan Adams.

Más que un festejo, fue una oportunidad para 'rendirle cuentas al pueblo' sobre los dos años de mandato, rendirle cuentas por más de tres horas y postergar el debate de Gran Hermano a tal punto que me terminé durmiendo antes de que se emitiera.

La oposición – cumpliendo con su trabajo de, bueno, oposición – salió a decir que esto era un "show mediático" (palabras del querido Vasinton Abdala), un abuso, una mala utilización del dinero del pueblo, una equivocación, un 'tanteo' hacia una posible re-elección, un error.

Yo qué sé qué fue. Un show mediático obviamente no, si según El País, Larrañaga y Batlle, el acto no dejó de ser "soberbido, tedioso y aburrido": no me suena al magnífico mundo del entretenimiento y el espectáculo. Después de todo, fue durante la presidencia de Batlle que nos íbamos a divertir y mucho.

Beeeeeh azul, rojo y blanco

Aparentemente 100.000 personas acudieron al acto (sin contar a la gente que sintonizaba Canal 4 Montecarlo esperando que empezara Gran Hermano), 100.000 personas a las cuales les importó poco y nada que su plata hubiera sido gastada en un estrado y demás. Ahora sí, me muero de la curiosidad: ¿en qué nivel estarían esas personas en la reforma tributaria?. No creo que sean de los que vayan a aportar más, ni creo que los U$S 60.000 que costó el acto haya salido de sus bolsillos.

La oposición – cumpliendo con su trabajo de, bueno, oposición – también planteó la posibilidad de que el lunes se solicite una cadena de radio y televisión para responderle a Tabaré Ramón.

Según Wikipedia ('WikiTeAmo' para los amigos), el nivel de aprobación de Tabaré Ramón al asumir su mandato fue de 64%. A mediados del 2005, la cifra cayó a 54% y en cuanto empezó todo el quilombo con las plantas de celulosa, cayó una vez más al 44%. Lentamente comenzó a subir, hasta que en junio de 2006 llegó a 45% (¡a la mierda!) y según la última encuesta realizada a mediados de diciembre de 2006, por Equipos Mori, se registró un leve crecimiento del 5%, teniendo actualmente una aprobación del 50% .

Además, no dejemos de ignorar el hecho de que, según un sondeo del gobierno, el 72% de la población apoyó la realización del evento.


Mensaje subliminal.

No seamos ingenuos. Es más, ignoremos al 72% que apoyó el acto y quedémosnos con el 50% de aprobación. Es muy probable que ese 50% comprenda a la mitad del país que hoy cuenta con menos recursos que la otra. ¿Quién mira televisión abierta hoy en día? Los que miran Gran Hermano, Intrusos, el noticiero o, más bien, quienes no pueden pagar una suscripción a un sistema por cable. ¿Quién le va a dar pelota a Larrañaga cuando aparezca en TV respondiéndole al súper mandatario? Los mismos que en ese momento van a estar mirando Scrubs en el canal Sony. Los demás apagan la tele. Entonces, citando al célebre Barret Puig, "escribir y que no te lean, hablar y que no te escuchen, eso no es comunicación; es masturbación mental".

Ah, eso sí. Llegan a ser las 23:30 y sigue La Lagaña blablableando justo la noche en la cual Nadia por fin se va de Gran Hermano y juro votar a cualquiera menos la oposición en las elecciones que vienen. No me importa que Vamos Con Pedro ahora encabece un nuevo sector político colorado para las próximas elecciones (¿y pensaron que el debate fue por que si nomás?), si me atrasan Gran Hermano, me compró un buen par de alpargatas y voto al Pepe. ¿Ok?
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