Cuentito navideño

martes, diciembre 23, 2008

Había una vez, en un lejano y pequeño país que al hemisferio norte no le podría chupar más un huevo, un cambio. Este cambio trabajaba como todos los demás, intercambiando dólares por pesos, reales por dólares, euros por pesos argentinos y soles peruanos por yenes. Pero, a diferencia de los cambios comunes y corrientes, éste cambio también hacía transacciones con plata, la misma que conseguirías tú, pequeño niño, si fundieras los cubiertos de la abuela.

La plata es un metal precioso. Precioso porque vale más que la lata y el zinc nomás. La verdad es, niño, que en ese pueblo nadie quería hacer transacciones con plata porque la plata no valía nada. Bueno, estamos exagerando: sí valía, pero no tanto como el oro, el metal precioso por excelencia.

Sin embargo, este cambio notó que nadie hacía nada con plata y decidió tomar la posta. Comenzó su pequeño labor y al cabo de unos años se convirtió en un referente para las transacciones con plata, en el sentido metalero-precioso de la palabra.

En el pueblo existían también un sinfín de villanos malos que buscaban robar a los cambios para comprarse droga. Como bien te lo ha dicho tu madre, niño, la droga es mala y sólo los malos toman droga. ¿Viste Maradona? Bueno, Maradona cuando tomaba droga era malo pero ahora es bueno. Y si no me creés preguntale a tu mamá.

En fin, estos villanos tenían la tendencia a robarle el dinero y la plata a los demás para comprarse una droga que se llamaba pasta base. La pasta base, querido, es una droga que te vuelve loco y te hace robar y te mata. Si algún día tú perdieras tu inocencia de niño y quisieras drogarte, nieto mío, yo te doy un porrito pero ni se te ocurra tomar pasta base. Si tomás pasta base el Pepe de la bolsa te va a encerrar y te va a pegar hasta que se te vaya la adicción, así que mejor pedile un porrito al abuelo y quedamos en esa, ¿dale?

Ta. No le digas a tu madre.

Bueno, siguiendo con el cuento, el cambio le tenía mucho miedo a los villanos del pueblo. ¿Por qué? Porque estos villanos pensaban que la plata valía mucho más de lo que realmente valía y, entonces, el cambio tenía miedo que se la robaran. El cambio usaba unos camiones de hierro súper poderosos para transportar la plata y quienes acompañaban al camionero tenían pistolas y metralletas y granadas y bombas brasileras, pero los villanos igual les podían robar.

Entonces, para evitar los robos, el cambio decidió que en vez de decir 'plata' cuando hablaban por teléfono, iban a llamar al metal precioso 'merca'. Así como tu madre te dice 'desgraciado' en vez de 'Federico' cuando se enoja. O cuando tu padre te dijo 'retardado' en vez de tu nombre cuando llegaste con 5 bajas. Igualito.

Acá es cuando la cosa se pone interesante, Federiquito. Merca, el nuevo nombre que le pusieron a la plata, no es un nombre inventado. No, no. Merca, corazón, es también como se le llama a otra droga, a la cocaína. La cocaína es mucho más concheta que la pasta base, pero igual es droga y también es mala. Mirá, sin ir más lejos, lo que Maradona usaba para drogarse cuando era villano era merca. Ahora toma Coca Light y es bueno. Vos nos tomes merca porque te hace malo. Pedile al abuelo un porrito y lo dejamos así. ¿Dale?

Ta. No se te ocurra decirle nada a tu madre. A tu padre podés si querés, ya que él de vez en cuando me pide un cañito y lo compartimos con nostalgia de tiempos pasados. Un cañito es un porrito, mi amor.

No me hagas más preguntas que quiero seguir con el cuento.

Bueno, te sigo contando. 'Merca' tampoco es un nombre que se les ocurrió a ellos solitos. No, no fueron tan inteligentes. Verás, repollito de esmeraldas brillantes, 'merca' se le suele decir a la plata en todos los cambios que trabajan con ella. Es como decirle 'amarillo' al oro. Y se hace porque en todos lados había villanos y en todos lados todos los cambios corrían los mismos riesgos que el cambio protagonista de este pequeño cuento.

Bueno, pasa el tiempo y el cambio nota que cuando le dicen ‘Merca’ a la plata, los villanos no vienen a robarles. ¿Por qué? Porque a los que transportan merca de verdad se les llama narcotraficantes y los narcotraficantes son súper villanos tan pero tan pero tan malos que ni los Pogüer Reinshers pueden con ellos. Sí, Bob Esponja tampoco. No, ni la Mole podría con ellos. No, él tampoco. Tampoco ella. Nene, ¿me dejás seguir con el cuento? Bueno. No, aguántate, después del cuento podés hacer pis.

En fin, los narcotraficantes eran tan pero tan malos que hasta los villanos le tenían miedo. Y, por un tiempo, el cambio pudo hacer todas sus transacciones con plata sin ningún problema.

Hasta que un día, la ministra Daisy Tourné decidió que no iba a apresar más a los villanos y que iba a buscar a malos en otros lados. La ministra se enteró de que había irregularidades en algunos cambios y entonces mandó a su equipo de inteligencia a pinchar los teléfonos de toooodos los cambios del pueblo. Pinchar un teléfono quiere decir que la policía se pone a escuchar toooodas las conversaciones que vos tenés por teléfono pero sin que vos te des cuenta.

Y así, se enteraron de que este cambio transportaba 'merca'. Sí, corazoncito de melón, tenés razón, lo lógico es que si la inteligencia fuese tan inteligente, que ellos mismos investigaran antes de actuar y descubrieran que se le dice merca a la plata en el ambiente de cambios. Y, si aún tienen dudas, que averigüen, investiguen e interroguen de manera sensibilizada y coherente.

Pero, mi amor, la inteligencia de este pueblo no era tan inteligente como vos. Los policías que integraban este escuadrón súper selecto habían crecido mirando programas de televisión como Maiami Vais y Estarski y Jach y pensaban que tenían una pista tremenda. Entonces, se subieron a sus autitos Corsa y armaron tooooodo un operativo para detener a uno de los camiones con merca.

A esta altura la ministra estaba pasando mal. El pueblo estaba enojado con ella porque ella no detenía más a villanos y entonces los villanos le robaban al pueblo sin que nadie los detenga. Entonces decidió cagarse en el pueblo. Lo importante para ella, Federico, era que los otros países la quisieran para que, cuando ella se retirara del cargo, le ofrecieran asilo político cuando todo el pueblo quisiera lincharla. Y entonces pensó, erróneamente, que incautando a un montón de cocaína como la de los avioncitos en Salto, ella iba a quedar bárbaro. Por eso aprobó y autorizó el operativo y eso.

¿Qué es linchar? Este… pegarle mucho a una persona entre todos. Sí, como la morta. Igualito.

Todos los policías se dirigieron hacia donde sería el operativo. Y, cuando todo estaba listo, esperaron a que pasara el camión del cambio y lo detuvieron. ¡No sabés lo que fue eso! ¡Fue un disparate de sirenas, frenos de autos y megáfonos! ¡EEUU hubiese estado celoso! ¡Verde de envidia! Sí, señor. La inteligencia dio un despliegue maravilloso, era como la noche de la luces pero en la mitad del campo, una cosa impresionante que sería muy difícil de describir. Callate y aguántate o te lo describo. Me parecía.

Al mismo tiempo, otros autitos de la inteligencia estaban deteniendo a los dueños del cambio protagonista de esta historia. Y, los autitos del despliegue detuvieron al camionero y a los hombres con metralletas y se los llevaron para la comisaría.

Luego de felicitarse todos entre ellos por un trabajo bien hecho, abrieron una sidra y brindaron entre todos. Un suboficial sacó un cordero del baúl del Corsa y otro armó una parrilla al mejor estilo Maguiver. Y ahí permanecieron por 4 horas, tomando y comiendo y disfrutando de lo lindo. Era una situación hermosa.

Hasta que a uno se le ocurrió abrir la puertita de atrás del camioncito y robarse una bolsita de merca para las fiestas. Imaginate su sorpresa cuando lo único que encontró fueron pelotitas de plata, una al lado de la otra, millones de ellas, un sinfín de plata metalera preciosa pero nada de cocaína.

Pero, Federiquito, la inteligencia no se dio por vencida. Ellos estaban convencidos de que habían apresado a narcotraficantes. Además, no podían llamar a Daisy y decirle que todo el dinero que había gastado en el operativo había sido al santo pedo. Al santo pepino, perdón.

Entonces, siguieron haciendo macanas. Llevaron al camión a una fundidora y se dispusieron a fundir cada una de las pelotitas de plata para ver si tenían merca adentro. Evidentemente, lo único que obtuvieron fue un montón de plata fundida pero nada de merca.

Dicen las malas lenguas que muchos de estos policías tomaron un poco de esta plata y la convirtieron en cubiertos. Hay quienes afirman que a veces los encuentran deambulando por la feria de Pajas Blancas intentando vender tenedores, cucharas, cuchillos de manteca y teteras antiguas con imperfecciones de fábrica. Hay quienes juran que los regalos a las hijas quinceañeras de los policías subió en un 15% ese mes. Pero eso no es importante.

Lo importante, corazón de melón con azúcar, patito de hule encantado, morcilla de ternero con chimichurri, es que antes de actuar, siempre tenés que investigar. De que no podés confiar en la justicia de este pueblo miserable en que vivimos, un lugar donde no te puede ir muy bien porque sino la policía es más peligrosa que los villanos. De que si vas a drogarte hables con el abuelo antes, de que él te da un porrito, y que si vas a votar, elegí bien a quien votes y a quien van a poner como ministros.

Ah, y que si volvés a venir con 5 bajas, te vas a comer otro cuentito de estos. Tengo millones, te lo advierto, y no tengo miedo de contarlos. Mejor contártelos a vos que mandarlos a Ecos de El País.

Ahora andá a mear, desgraciado retardado.

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¡Feliz Navidad! Sé que no posteo nada hace más de un mes así que por eso les regalo un cuentito de 4 carillas. Bueno, tres y una línea. No juzguen.

Ah, y cualquier similitud con la realidad es totalmente a propósito. La próxima vez que no tenga qué decir les cuento otro de estos anécdotas lindos de la justicia uruguaya. También queda pendiente un ranteo enorme sobre las cebras y los peatones. Pero los aburro con eso en otra ocasión.

Ahora a engordar y a celebrar y a gastarse el aguinaldo en regalitos para la familia. ¡Pasarlo lindo!

Sale y se agota

viernes, octubre 31, 2008

El pasado 11 de octubre este mediocre blog cumplió 2 añitos. Increíble, ¿no? En sólo un año este pequeño espacio donde pedorreo de vez en cuando salió segundo en un concurso, cerró, volvió a abrir, cambió de template, salió en el diario, obtuvo su propio dominio, abrió su espacio en facebook y muchas otras cosas que ahora no me acuerdo.

El otro día, justamente, hablábamos con un amigo sobre el blog y cómo hay mucha gente a la cual no le cae bien. Digamos que razones para no leerlo sobran y supongo que muchos de ustedes se imaginarán cuáles son. Pero lo increíble – supongo – es que sigo acá, vivita y coleando, divagando a lo lindo y divirtiéndome esporádicamente junto a ustedes.

Si seguí escribiendo es porque hay gente que me siguió leyendo. Y si hay algo que realmente me gusta, es escribir. Por eso estudié periodismo, por eso ahora redacto creativamente en el laburo y por eso escribía poemas empalagosos durante mi época emo (pero no le digan a nadie).

Y por todo eso, llegó el momento de demostrar mi agradecimiento. Lo primero que se me ocurrió es que quería regalarles algo. Y después, continuando con una idea media idiota que se me ocurrió el año pasado, decidí que ese algo fueran remeras.

Sin embargo, mi plan de ganarme el 5 de Oro durante el 2008 no salió tan bien como lo esperaba y no hay forma de que mi balance mensual, anual y afines pueda bancar regalar más de 10 remeras. Así que, lamentablemente, sólo hay 10 remeras de Catatonias. Y esas remeras irán a las primeras 10 personas que manden un mail a catatonias@gmail.com con todos los detalles.

¿Por qué detalles? Porque sí, son remeras de Catatonias, pero la idea es que no sean meras remeras pedorras con el nombre de un blog; la idea es que sean sus propias remeras de Catatonias.

Por eso, en el mail tienen que enviar lo siguiente:

1. Nombre completo. Prometo que si te llamás Aurelio o algo así no le voy a contar a nadie, pero vas a tener que retirar la remera con el nombre completo que me proporciones.

2. Si querés una remera blanca o querés una remera negra (promoción especial para góticos y emos). También hay remeras azules para los más fashionistas.

3. Talle. Hay S, M, L y XL (Soy chiquito, Mediando, Largo o eXtra Lindo) y como acá no hacemos diferencias de sexo, son todas para todos (no había de nena). El P sería algo así como un M de Zara (para las chicas).

4. Las remeras, de atrás, son iguales (dicen ‘Catatonias’ y la URL del blog) pero adelante incluyen un slogan que ustedes tienen que elegir. Claro que yo después lo tengo que aprobar. Sin embargo, acá les dejo una lista con sugerencias:

- Word es puto.
- Vamos con Daisy.
- NO a la discriminación de las personas palito.
- Atropellemos liceales en bicicleta por un mundo mejor.
- Las gafas de Rick Astley me pueden.
- Esto no es una remera de nena.
- Meh.
- Yay!
- … yay?
- Mi remera es más sexy que la tuya.
- Yo soy macho y leo Catatonias.
- El fusca de Catatonias es el más lindo.
- Oh Margot.
- Soy croqueta.
- Más pintado que algo muy pintado.
- Osom.

Y ta, eso es todo. Las remeras son re lindas, pero como seguramente no me crean, les dejo fotos que ilustran solamente algunas de las cosas que van a poder hacer con su remera:

Hacer de cuenta que el auto de tus viejos es tuyo.

Trabajar.

Broncearte el codo.

Colgar la ropa.

Mirar al horizonte.

Regar las plantas.

Andar en bici.

Tener onda. Mucha onda.

(Prometo que son para nena también, el tema es que tengo más hermanos que hermanas y justo esos estaban en casa.)

Atrévete, salte del closet

martes, octubre 07, 2008

En Biología de primero, nos sentaban en grupos. Los grupos se establecían el primer día de clases y, básicamente (y por alguna razón que no comprendo) eran por orden de altura. En ese entonces, yo seguía siendo la más alta de todas las chicas y hasta de toda la clase si no fuera por UN chico. Justamente, el chico que a mí me gustaba.

Mi equipo tenía tres personas, las tres últimas personas en la fila por orden de altura: mi amigo Martín, yo y el chico que me gustaba. Needless to say, la profesora me odiaba. Ella daba clase y yo ni puta idea, porque me pasaba los dos periodos de Biología charlando a lo loco y siendo sumamente carismática. Digamos que en esa época los kilos de más me mataban así que no quedaba otra que ser súper simpática (y medio que funcionó, así que gorditas del mundo, aprendanlón).

El tema es que esta profesora era, encima, media quilombera. Se la pasaba llamando a mis padres para tener 'reuniones extracurriculares' y era la típica que ponía 'puede rendir más' en el carnet. Como yo, además de ser la más grande de 5 y gordita, era también nerdita, mis padres no podían creer que tuviera un 6 en Biología. UN SEIS. DIOS MÍO. NOS SALIÓ IDIOTA. QUÉ HACEMOS. ETC.

Imagínense la reacción cuando uno de mis hermanos repitió 5°. Fue divertidísimo.

En fin, la profesora me odiaba. Y como buena profesora de aquellas que trabajan en liceo privado pero igual llevan túnica blanca, se la agarró conmigo. Me hacía decir TODOS los orales. Me intentaba cagar en TODOS los escritos. Pero como yo zafaba y seguía zafando, ideó un plan tan maquiavélico, tan vengativo, que terminó ganándose mi respeto.

Un buen día, a meros minutos de la campana, escribió lo siguiente en el pizarrón verde: "Sexualidad Humana". Tranquilamente nos indicó que debíamos escribir una lista con todo, pero absolutamente TODO lo que se nos venía a la mente cuando alguien nos decía "Sexualidad Humana". Recuerden, gente, que en mi equipo habían tres personas: una croqueta y dos varones con las hormonas a todo fervor.

Dios mío. Hoy puedo decir que yo sí sentí lo que sienten nuestras tatarabuelas cuando ven los reclames del Traca Traca y de las Pastis en la tele. En esa época hasta la palabra 'pito' me hacía reír desconsoladamente. Imaginen lo que pene, clítoris, vagina, sexo oral y sexo anal causaban en mí. Paren. No. Déjenme reformular esa oración.

Imaginen mi vergüenza ante la mera mención de las palabras pene, clítoris, vagina, sexo oral y sexo anal. Ahí está.

Pero mi sufrimiento no terminó ahí. No señores. La yegua de la profesora, esa hija de puta, paró el tiempo y dijo que ahora debíamos decir en voz alta lo que nuestros equipos habían escrito. Y con una sonrisa zorra, apunto sus ojos a nuestra mesa, se relamió los labios y con un 'muahahahaha' interno indicó que yo debía decir lo que mi equipo había escrito. En voz alta. Frente a todo el mundo.

Fue un épico momento chan. Miré hacia los costados. Todos me miraban (menos los chicos de mi equipo, que estaban muy ocupados escondiendo sus carcajadas). Tragué saliva. Releí el título en el pizarrón. Mi rostro comenzó a ponerse bordeaux. Y, a regañadientes, dije aquella primera palabra que nunca voy a olvidar: "P-p-p-pene."

Mientras la profesora la escribía sobre el inmaculado pizarrón, yo sólo quería que la tierra me tragase entera. En el momento en que la tiza dejó de hacer ruido contra el fondo verde, supe que tenía que decir la segunda. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Respiré profundamente. Y, cuando ya era evidente que en cualquier momento me largaba a llorar, tocó la campana.

Soy la mayor de cinco hermanos. Eso ya establece un montón de cosas: primero, que supe lo que era el sexo a través de la Enciclopedia Británica (posta). En segundo lugar, que desperdicié toda clase de Educación Sexual escuchando cómo los nenes de mi clase le preguntaban al maestro qué era un pene/clítoris/pezón. Y claro, la respuesta quedaba escondida detrás de las carcajadas que largábamos todos.

A los 11, llegué re contenta de una fiesta y le conté a mi madre de que había apretado con el chico que me gustaba. No saben cómo se le subieron los colores a la cara. Fue un show. Posta. Nunca la vi tan callada. Por suerte tuvo la sutileza de preguntarme qué era apretar y yo, impaciente, le contesté "Ay, mami, cuando bailás lentos así, apretados, ufa, no sabés nada."

Algunos años después me enteré lo que era apretar, así, de rebote, digamos que en carne propia. (Dicho sea de paso, fue terrible shock que me agarrara una teta. ¡Eso no lo mostraban en las películas!) Yo fui de la generación que se divirtió usando al caramelo 'Lenguetazo' en toda acepción eufemística posible. Recién en tercero de liceo me enteré lo que significaba la palabra fornicar (después de preguntárselo a los gritos a una profesora). Imagínense.

Por suerte mi croquetez fue disminuyendo hasta convertirme en el ser normal que soy hoy. Bueno, casi normal. Bueno, nada normal, pero ese no es el tema.

El tema es que el otro día volvía del Interior en bondi (bah, dejémonos de joder, volvía de Punta del Este), cuando en una, a través de la sudorosa oscuridad que caracteriza dichos tramos semi-directos, escuché un ruidito. Un ruidito insoportable, asqueroso, salivoso; nefasto por seguir tirando adjetivos. Bastó con que el ruidito se repitiera un par de veces para darme cuenta de que, a ese ruidito, yo ya la había escuchado antes. Era inconfundible.

En algún lugar, en algún lado, dos hijos de puta estaban apretando como si el bondi fuera un boliche y la oscuridad perteneciera a las 6 am, hora en que las almas en pedo se juntan e intercambian saliva como si ésta fuese figuritas del álbum de Súper Campeones.

El hecho me arruinó la diversión de viajar dos horas en un bondi lleno de personas mientras veo a la oscuridad empañada pasar por la ventana y escucho los suaves ronquidos del viejo sentado al lado mío. Un crimen.

El tema también es que, hace una semana, vi en Susana a un remisero con cara de Larry darle chupones a un par de gemelas que hablaban con acento. El tema es que no me banco a las parejitas apretando en la parada de bondi. El tema es, también, que una vez vi a la Tota Santillán encajarle terrible chupón a no-sé-que-gato-de-turno en Intrusos. Y el tema es, también, que todo esto no sólo me causó asco sino que también engendró una duda existencial en mi maravillosa persona.

¿Es esto normal o simplemente un vestigio de mi antigua croquetez que no me deja en paz?

En caso afirmativo, MIREN LO QUE TENER UNA PÉSIMA EDUCACIÓN SEXUAL ENGENDRA EN SU JUVENTUD, IDIOTAS.

En caso negativo, dios mío, tengo que dejar de mirar Intrusos.

Ud. decide. Pero Ud. no me juzga, ¿ta? (¿Porfi?)

ÚLTIMO MOMENTO

viernes, octubre 03, 2008

Rick Astley está nominado como 'Best Act Ever' para los MTV Europe Awards.

No, no, paren que lo digo otra vez. Rick Astley está nominado como 'Best Act Ever' para los MTV Europe Awards. Y quien vota es el público. Y se vota por Internet.

Rick Astley va a ganar el premio a 'Best Act Ever' en los MTV Europe Awards.

Usted no puede - NO DEBE - dejar de votarlo. ¡Rickrolleemos al mundo!

(Si Ud. no sabe quién es Rick Astley ni por qué debemos votarlo, ni lo que es 'Rickrollear', puede aprenderlo aquí.)





(Jejejeje, mentira, es acá.)

Ensayo sobre la estupidez

jueves, octubre 02, 2008

Aparentemente, la Federación Nacional de Ciegos de los EEUU planea protestar en 75 cines a lo largo y ancho del país gringo para demostrar su descontento con la película 'Blindness'.

Según un tal Marc Mauer, presidente de dicha Federación, la película representa a los ciegos como 'monstruos'.

"Los ciegos en esta película son incompetentes, sucios, viciosos y depravados. No pueden siquiera hacer las cosas más simples, tal como vestirse, bañarse ni encontrar el baño," le dijo Marc a los medios el pasado miércoles. "La verdad es que los ciegos pueden hacer lo mismo que cualquier persona que puede ver."

¿Vieron cómo me puedo hacer la periodista y todo? ¿Y vieron qué bien traduzco del inglés al español? Pero, más importante, ¿vieron que ni los ciegos americanos se salvan de ser idiotas?

La película – basada en el increíble libro de José Saramago, el cual recomiendo como recomendaría usar fucsia este verano – es aquella que fue filmada en Uruguay y que tiene como protagonista a Juliana Moro. En ella (supongo, porque la peli no la vi), un ataque repentino de ceguera blanca ataca a una ciudad x, causando el caos social y haciendo que la gente cague en la calle.

También me acuerdo de una parte donde unos perros se comen a unos cadáveres y otra donde una diva total le encaja un stiletto en el muslo a un ordinario vulgar grosero que le tocó el culo (o algo así), matándolo en el acto.

¡Qué horror! ¡Los ciegos no son así! ¡Dios mío! No señor, si a una ciega le tocan el culo, ¡la ciega se calla la boca y se la banca! ¡Protestemos!

Más allá de todo chiste obvio que no pienso decir (por ejemplo, ¿cómo lo saben si no pueden ver la película?), me sorprende mucho el saber que el entender metáforas es cosa de la gente vidente como uno.

El otro día escuché a Carmen Barbieri decirle al ciego pata-dura de Bailando de que los ciegos pueden ver más que la gente que ve, porque ven con el alma. Y ahora, resulta, los ciegos ni siquiera pueden discernir entre una alegoría majestuosa y un ciego cagando sobre la calle porque no encuentra el baño. Se ve que me equivoqué. Eso me pasa por mirar Intrusos.

[Aclaración: cada vez que digo 'ciego' en este post, me refiero a 'ciego yankee'. Gracias totales.]

En todos lados

lunes, septiembre 08, 2008


Próximamente... crónica de una tarde a todo vroom vroom. Cuando dije que nos estábamos yendo para arriba, lo decía en serio.

(Pista: miren los sponsors. Y no, no está trucada.)

Primero siempre

viernes, septiembre 05, 2008


Me parece que alguien no entendió el chiste...

Por las dudas y para aquellos que no tienen el placer, honor y demás de pertenecer a dicho grupete en facebook (que va todo con minúsculas, by the way), la descripción de dicho grupo es la siguiente:

Alguien creó el grupo 'Que se vaya Daisy'. Es inminente que hagamos algo. Que hagamos algo tan pedorro como hacer otro grupo, pero al revés. Vamos con Daisy, gente.

Encima, se da un link al post original de Vamos con Daisy para facilitar la clara comprensión del chiste. Convengamos que igual no importa: los 14 miembros son amigos míos que, en su afán de hacerme sentir querida y maravishosa, se unieron a un grupo pedorro. Creo que por lo menos el 90% de ellos no saben quién es Daisy Tourné. El 10% restante apoya a Daisy por ser lesbiana e ir a Fun-Fun.

Igual este no es el punto. El punto es que esto me dió una idea increible. ¿Que sucedería sí, de la nada, armáramos grupos en facebook y por la web para defender lo indefendible? ¿Qué pasaría si armáramos grupos en joda que aparentarían ser serios?

¿Se imaginan todas las pavadas que se terminarían publicando cuando no hay qué publicar?

Evidentemente, cuando no hay qué publicar (o no hay ganas de buscar qué publicar), los periodistas entran a sus cuentas de facebook, chusmean las fotos de sus ex y personas-que-no-les-caen-bien-pero-me-hago-la-amiga-en-facebook y después navegan a través de los grupos buscando algo cuasi-noticioso.

Cuando lo encuentran, ni se molestan en leer la descripción del grupo o, incluso, verificar de que se esté hablando en serio. ¡Claro que no! Ellos ahí abren el Word y se ponen a analizar la realidad uruguaya... ¡basándose en un grupo de facebook!

Esto es el fin de las encuestas de opinión pública, del sordo-mudo, de los periodistas de opinión política y - chan - hasta quizás de Búsqueda en sí (mucha gente va a estar contenta de ya no tener que pagar 100 pesos por la Galería y hojitas para prender la estufa de leña). Para las siguientes elecciones, las estadísitcas se van a basar en cuántos amigos tiene cada candidato en facebook:

"Danilo Astori sube fotos de su nuevo chalet en Punta del Este y el índice de solicitudes de amistad de Lacalle sube un 10%."

"Mujica pierde votos por no saber armarse una cuenta en facebook."

"Mujica pierde votos por resultar evidentes sus faltas de ortografía."

"Mujica gana el voto de los jubilados masculinos por subir fotos sexies de Lucía a su cuenta de facebook."

Por lo tanto, propongo que unamos nuestras fuerzas y le pongamos fin a la pereza periodística y a su obsesión por publicar noticias que traten sobre facebook. Los invito a darme ideas para crear grupos pedorros, ridículos y denigrantes, pero que puedan parecer serios. Yo me encargo de hacerlos.

Y, más tarde, los invito a divertirse viendo qué es publicado como noticia y qué es correctamente ignorado. Quizás no se termine publicando nada. Pero tengo la leve sospecha que el primero en caer como un idiota va a ser, bueno, el que sale primero siempre. Qué lindo estar a la vanguardia de las pelotudeces que inventa la gente nerda del país.

Y ya que estoy, les digo que estén atentos a la emisión de canal 4 desde las 14:00 a las 14:30 del domingo. Busquen a Catatonias que ahí va a estar. El primero que lo encuentre se gana un premio.

En otras noticias, mis sueños se están comenzando a reflejar en la realidad. Be very afraid.

[Gracias a Juanillo que, a pesar de no frecuentar facebook, vió un Vamos con Daisy en el Qué Pasa y pensó: "esto sólo puede haber sido creado por Tefa."]

No puedo dejarla pasar [Actualizado]

viernes, agosto 29, 2008

IRPF recaudó en un año el doble de lo previsto

No shit! ¡Qué bien previsto que estaba! Me lo imagino a Astori, leyendo El País Primero Siempre y pensando "uya... renuncié." ¡El doble! ¿Y qué van a hacer con lo que sobra? ¿Mejorar al país? ¿Invertir en la educación? ¿Pagar la deuda externa? ¿Aumentar los sueldos?

Uh... ya me veo venir todos los paros. Todo el mundo va a querer un pedazo de la torta.

Para mí tienen que hacer una gran fiesta. Ya que la Fiesta X y el Pilsen Rock fueron, que hagan un gran festival llamado Frente Rocks. El invitado de lujo sería una banda de rock-folklore compuesta por Mujica en guitarra, Daisy cantando, Astori en el bajo y Gargano en la batería. (Sí, me quedé en la historia y no conozco a ninguno de los nuevos). La banda se llamaría "Los escarabajos" y tocarían temas tales como "El campo de las vacas for Heber" y "A través del pluri-verso".

Como no se puede ni fumar ni drogarse ni tomar, va a ser igual a la Expo Prado pero sin fumar ni drogarse ni tomar. Igual, vamos a terminar todos alucinando de la diarrea después de comernos un par de choripanes, los cuales todo partidario podrá obtener por la módica suma del 10% de su sueldo.

Ya veo el próximo titular: "Venta de choripanes en Frente Rocks recauda el doble de lo previsto".

Qué genial. El festival lo podemos hacer en alguna fecha patria (menos el 25 de agosto porque ahí ya tenemos fiesta). ¿Cuál es la próxima? ¿Día de los muertos? Jiji.

Ta, mejor la corto acá. Dios sabe que podría estar horas y horas y horas y, lamentablemente, tengo que laburar. ¡Hay que empezar a recaudar ya para el próximo festival!

(Hablando en serio, qué lástima. Ahora no arreglan el IRPF ni en pedo).

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Un ávido lector me envía lo siguiente:

"
en realidad no le erraron tanto..no es que recaudaron el doble, recaudaron como un 15% mas...

Mira esto:

"...entre julio de 2007 y julio de 2008 fue de unos US$ 627 millones. Esto supone, según el gobierno, un 2,3% del Producto Bruto Interno (PBI)...Las metas que había anunciado el equipo económico en 2006 eran bastante menos ambiciosas: se previó recaudar unos US$ 334 millones, lo que ese año representaba un 1,98% del PBI"


O sea...si mirás en dolares, lo previsto fue 334 y lo real 627...o sea el doble

Si en cambio mirás en % del PBI, lo previsto fue 1,98 y lo real fue 2,3, o sea sólo 16% más.

Y si fuesemos a mirar en pesos -que yo creo es lo relevante-, habría que tomar en cuenta que ese 2,3 es referido al PBI 2007 que es 8% mayor que el de 2006...Por lo tanto la diferencia seria de 16 + 8 = 24%.

O sea que estuvieron bastante bien con la estimacion. Pero los de "El Pais" hacen la comparacion en dolares y eso es una burrada...porque todos los ingresos del gobierno aumentaron como un 50% en dolares en ese periodo...igual que todos los gastos...Igual que tu sueldo y el mio!

-TA, ya se, estoy muy al pedo-"

Convengamos de que sí, está muy al pedo y de que sí, tiene mucha razón pero eso invalida todos mis chistes y por ende, apruebo la moción de ser muy selectivos sobre la realidad que aceptamos (al mejor estilo Calvin & Hobbes) y hagamos caso omiso a esta información.

¿Vieron qué bien que me sale la política?

Palabras para gringos

lunes, agosto 11, 2008

Todo el mundo conoce a un gringo (y si no, les presento a mi viejo). Cuando un uruguayo ve a un gringo caminando por la calle, sucede algo extrañísimo. Primero, tal como si tuviéramos un radar a lo Terminator implantado en el cerebro, nuestra mente deja de lado todas las preocupaciones cotidianas y el IRPF y los pingüinos enpetrolados y las olimpiadas y viene el reconocimiento de su gringez.

Y con esto no me refiero a chequear si el fulano tiene ojos azules y es rubio y habla en inglés. No, señores. Nuestros mecanismos de identificación de gringos son más complejos y sofisticados, comenzando desde la correcta visualización de los mocasines con medias y el tono de la tez y llegando a extremos cercanos a la abertura de la sonrisa. Algunos intentan escabullirse pero la mayoría no puede. Los uruguayos somos verdaderos cazadores de gringos.

Mi papá es inglés. Y usa un Blackberry porque es un burguesito (mentira, mi papá es lo máximo, al que se meta con él le corto toda la cara pelao). Bastó con decírselo a un amigo para que mi amigo jurase que lo vio en el aeropuerto. Y yo encima, juré que le creía.

Obviamente, resultó no ser mi viejo. Pero ta, era un gringo, tenía que ser mi viejo. Es más, ambos quedamos completamente estupefactos ante la mera posibilidad de que existiera otro gringo con otro Blackberry en Uruguay que pululara en los aeropuertos y hablara con acento.

El tema es que cuando vemos a un gringo, surgen todas aquellas cositas que nos vienen implantando desde la escuela. Porque en Uruguay somos cordiales con los turistas. Porque en Uruguay la mayoría sabe inglés, aunque sea a nivel de the cat sat on the mat. Porque en Uruguay somos serviciales y, aunque le digamos a aquel extraño que Rivera queda a media cuadra para arriba, siete cuadras a la derecha y si seguís por diez más capaz que llegás, al gringo se la hacemos fácil y hasta lo invitamos a comer un asadito (el cual igual nunca sucede, tampoco es cuestión de exagerar).

Igual todo esto no importa porque el punto de este post es que hay algunas palabras en español que son ideales para que las diga un gringo. No sé por qué, pero tienen ese unf extra. No es lo mismo pedir "pollo" que escuchar a un gringo pedir "poio". Y así con mil seis ejemplos más:

- Caliente
- Carrasco
- Churrasco
- EL PRESIDENTE
- La carretero (basado en una historia real).
- Embarazado (bonus points si lo dice en vez de 'embarassed'). (También basado en una historia real.)

Les pediría más ejemplos pero dudo mucho que consigan mejores palabras. Mucho. Ni se gasten. Bueno ta, si insisten, sí. Qué pesados.

Próximamente: D.I.T también escribe sobre floggers y emos, ignorando el hecho de que ha pertenecido a ambos en diferentes etapas de su vida. (Ta, pero yo lo hice cuando era under, ¿entendés?)

Primera entrega del concurso de testimonios

martes, agosto 05, 2008

Comenzamos este asombroso y delirante (por no decir flamante, porque odio la palabra flamante) concurso de testimonios con la primerísima entrega. En otras palabras, este es el momento en que el blog se va al carajo, los lectores me hacen piquetes por continuar con una idea tan divagante que le gana a mi contenido usual y yo empiezo a contaminar el río Uruguay.

La señorita Inés nos comenta cómo Catatonias definitivamente cambió su vida para siempre, a través de un nostálgico testimonio que nos remonta a aquellos años en que todo era tan simple y Catatonias no se había vendido al mainstream de la revista Freeway.

Seguramente se les piante un lagrimón, lo sé. Es imperdible. Y estén atentos que ya tenemos al próximo testimonio, vivito y coleando en la casilla de correo catatónica.

Para participar, enviá un mail a catatonias@gmail.com o publicá un mensaje en la página de Facebook de Catatonias que responda a la siguiente interrogatoria: "¿Cómo te cambió la vida Catatonias?". A quien escriba el testimonio ganador, le otorgaremos un auto cero kilómetro, un apartamento a estrenar en Pocitos y entradas vitalicias para ingresar a boxes en El Pinar. El segundo premio es un cordial saludo y el honor de ser segundo. Habrán menciones epeciales, jurados invitados e inventados y el primer puesto canto que se puede declarar desierto.

En fin, a lo que iba:

"La primera vez que entré a Catatonias ya aprendí algo. Aprendí que no se puede deducir el público de un programa de televisión por su propaganda. Y todavía no se quién puede llegar a mirar televisión sin ser el informativo, pero eso es otra cuestión.

Después de un tiempo no pude dormir mucho, porque tenía pesadillas en las que el Pepe y Daisy iban cabalgando en ponys en una gran pradera. Esa entrada de Catatonias fue un período de pura psicología (o por lo menos eso decía mi psiquiatra). Lo recuerdo con tristeza, me levantaba llorando por las noches cuando soñaba que Daisy y el Pepe se revolcaban por una bombilla que se cae al suelo.

Pero después vi que la escritora del blog tenía alma, porque se encariñó con una Perrhitaw, y se me fueron las pesadillas recurrentes. Y algo de sentido común, porque se animó a publicar su opinión sobre la despenalización del aborto. Aunque eso puede ser también para ocultar su personalidad de serial killer de las mañanas, porque todos sabemos que los asesinos seriales son buenos ciudadanos.

Y claro está la foto de Paris con el Poucito de mascota es brillante. Toda la época del oligarca puto dio frutos bloggeriles. Es más, me acuerdo cómo mandé 70 mil pizzas al Parlamento a nombre del Oligarca Puto.

Bueno, lo dejo señor entrevistador, que estoy con el cuchillo tratando de despegar al Uruguay para que todos emigremos a Europa, y seamos la República Super Osom del Uruguay."

Ahora, sólo tienen que comentar dando un puntaje del 1-10 y según el siguiente formato:


1. Saludos a todos los implicados y una bienvenida cordial al concurso.
2. Comentarios sobre el acting, la performance y si sacó la perra que tiene adentro.
3. Puntaje final basado en cualquier cosa menos lo anteriormente dicho.

¡A votar, ingratos!

Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia o afanado de Bailando por un sueño.

Razonamientos impopulares

miércoles, julio 30, 2008

La población uruguaya es muy orwelliana. No tengo idea qué quiere decir orwelliana, pero como creo que quien dijo por la radio hace chiquisientos años de que los aliens nos invadían y causó que la gente se suicide en masa fue un tal Orson Welles, elijo esa palabra.

(Antes de sorprenderse con mi ignorancia, sepan que el día en que la policía uruguaya reine Uruguay bajo un régimen pseudo-comunista también voy a llamar a la población uruguaya orwelliana.) (Qué buen post, tiene un chiste de chanchos y todo.)

En fin, lo que quiero decir es que a la población uruguaya le encanta entrar en pánico y proclamar el apocalípsis de la sociedad tal y como la conocemos. Supongo que ante la falta de verdadera diversión, no nos queda otra. Los mejicanos tienen a los dramas de las telenovelas donde Jorge Luis Osvaldo Veracruz Santalaolla le comunica a Rosaura María del Carmen Consuelo Benedetto que en realidad se acostó con su perro. Los argentinos tienen otros dramas televisivos que suelen pulular en torno a las figuras de la Tota Santillán, Carmen Barbieri y Mónica Farro. Los colombianos tienen dramas reales, donde la gente desaparece y sólo aparecen personas que, de tan insoportables que son, uno irrevocablemente quiere devolverlos a la jungla Farqueña (sí, Ingrid, te hablo a vos.)

En Uruguay, tenemos a la realidad. Tal como nene que a falta de Barbies y Playstation debe satisfacer su necesidad lúdica con una caja de cartón y su imaginación, en Uruguay nos dan una realidad banal en silla de ruedas y la convertimos en un ferrocarril expreso de esos súper rápidos que se transportan sobre un palo de metal y que muchos de nosotros conocimos a través de la enciclopedia británica. No estoy exagerando. Bueno, quizás un poco. Soy uruguaya.

El tema es que a veces que me pongo a pensar. Y hay veces en que pienso las cosas de tal manera que no comprendo por qué la gente se arma tanto lío y drama sobre determinadas cosas. Quizás existan otros uruguayos como yo que van a leer esto y van a entender por donde vengo. Quizás sea sólo un tema de que le estoy ofreciendo mis opiniones al entorno equivocado. Quizás esté loca y me caguen a puteadas por siquiera plantear lo siguiente. O quizás realmente sea un problema cultural.

En fin, cosas que sí ameritarían un apocalipsis:


  • Que Zara no haga más liquidaciones.
  • Que dejen de fabricar Danettes de chocolate o el queso Philadelphia.
  • Que los que distribuyen la Coca Light estén de paro.
  • Que no se consiga más cappuccino de Nescafe. Tienda Inglesa, no me hagas eso de vuelta, por favor.
  • Que la gente se muera de hambre en África.
  • Bush.
  • Que sigan pasando los avisos de las pastillas Yaz.

Cosas que no ameritan un apocalípsis:

  • Que suban las multas. Hoy me llegó un mail que dice, en rasgos generales, ‘Oh Margot, suben las multas, se viene otro IRPF’. No, gente, no. Se multa porque está MAL hacerlo. No tendrían que preocuparse ‘fua, ahora tengo que pagar más’, sino que deberían decir ‘no lo hago más’.
  • Que salga el Frente de nuevo. Perdonen, chicos, yo tampoco estoy copadísima con que salga el Frente. Pero ¿cuál es la alternativa? ¿Bordaberry? ¿Lacalle? Are you fucking kidding me?
  • Las papeleras. Llego tarde al carro, pero… ponele que, en una de esas, las papeleras contaminen. Ponele que también generen pila de plata. Ponele que sigamos el ejemplo del primer mundo y en 10 años gastemos una parte de esa plata en solucionar la contaminación. Es como si la gente se olvidara de la Revolución Industrial, Erin Brokovich y la historia de la humanidad.
  • Que Marcela Kloosterboer no pueda reparar sus cabellos con Pantene.

Las cosas podrían ser tan simples si las personas pensaran un poquito más como yo. Bua, simples para mí, se entiende. Después de todo, eso es lo que importa.

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Aviso comunitario: únanse a la página de Catatonias en facebook a través del pequeño banner ahí arriba a la derecha. También, si quieren, envíen un pequeño email describiendo cómo Catatonias les cambió la vida a catatonias@gmail.com. Los emails ganadores serán publicados en la página y le demostrarán a Sedal que hay mejores cosas que el shampoo para cambiar vidas. ¡Gracias!

Aviso

miércoles, julio 02, 2008

Hago una pequeña pausa en la programación habitual para avisar que postée algo en otro blog. Sí, encima que posteo de manera casi que absolutamente esporádica, los vengo a traicionar y tengo el atrevimiento de llevar a mi increíble talento a otros pagos.

Daniela - la blogger detrás de Cursos para/lelos - se fue de vacaciones y nos pidió a otros bloggers que le posteemos de relleno durante su ausencia. Después de arduas negociaciones porque vamos, yo no escribo en cualquier lado, acepté y me tocó postear hoy. Ta, mentira, casi me meo encima y le dije que sí en seguida.

En fin, el post se llama República Súper Osom del Uruguay y lo pueden leer acá. Una vez que lo terminen, no juzguen al blog entero por mi post (por favor) y lean un poquito más - si hay un blog que vale la pena, ese es Cursos para/lelos. Pero cuando se hagan fans, acuérdense de mí y mis divagues y no me abandonen, che. No puedo hablar por los otros cuatro lectores, pero yo sí los voy a re extrañar.

Bueno, a veces. Ingratos.

Tanto tanto

lunes, junio 30, 2008

Mi breve periodo de desempleo (digo breve por una cuestiones de autoestima y porque me dejó disfrutar de un verano increíble) me dejó con un hábito algo masoquista: leer El Gallito todos los domingos. Digo masoquista porque laburo tengo y, en segundo lugar, porque no es que esté buscando algo nuevo. Más bien sería una cuestión de ver qué me perdí, como si el domingo que viene, ahí, en la página 9 de Trabajo – Enseñanza fuese a aparecer el siguiente aviso:


Tengo la suerte de decir que mi trabajo actual me ofrece algunos de esos beneficios ahí descriptos, o por lo menos intenta hacerlo (que no es poca cosa). Pero ta, una siempre tiene esas cosas con las que soñó de chiquita. Y es que yo de chiquita no soñaba con conocer a un chico morocho de ojos verdes que midiera un metro ochenta y 'le importara lo de adentro'. Y tampoco le pedía un pony a Papá Noel o la nueva Barbie a los Reyes Magos (fuera del hecho que siempre preferí los autitos a las muñecas).

No, señores, en toda listita a Papá Noél, Reyes Magos y afines, siempre pedía un auto y una casa. Digamos que fui bastante precoz en aprender que quienes regalaban en dichas fechas eran los padres. (Mentira, fui una idiota esperanzada por muchísimo tiempo.) Y soñaba con tener un laburo que me gustase tanto tanto y que me pagara tanto tanto como el que tiene mi papá.

En fin, el hecho es que siempre miro El Gallito con los ojos abiertos a nuevas oportunidades laborales que me hagan mandar todo a la mierda y jugármela por un laburo increíble, de aquellos que solamente osamos describir en nuestros sueños. No sé por qué. Leo El Gallito desde los 15 y nunca, pero nunca, encontré un aviso así. El que busca encuentra las pelotas.

Es más, año tras año me sorprendo ante lo absurdamente aburridos que son los trabajos disponibles. A mí nadie me va a convencer de que hay gente que salta de alegría cuando ve un aviso pidiendo 'Jefes de Mantenimiento'. O que hay quienes piensen "¡Oh sí! ¡Al fin! ¡Siempre supe que sería perfecto para un puesto de Vendedor de Publicidad!"

¿Y qué es eso de la remuneración acorde? Todavía me acuerdo de a
quel laburo en que me ofrecían remuneración acorde (mil pesos nominales las seis horas de 'pasantía'). Todavía me acuerdo de que, re contenta, lo tomé.

Otros te piden 'expectativas salariales'. Y si me pongo a pensar, aún no sé cuánto es un buen sueldo. Tengo 24 años, un CV lindo y gordito y no tengo ni la más pálida idea. Muchos me dicen que lo que gano ahora está bien. Muchos más me dicen que es una miseria "para lo que valgo". Yo qué sé. Para vivir con mis viejos, me da y me sobra. Ahora, el día en que me quiera ir a vivir sola… cagué. Pero más allá de todas cuestiones personales, ¿cómo puede uno calcular cuánto vale y cuánto valdrá su trabajo antes de siquiera saber bien de qué se trata?


Y después, si llegan, las entrevistas de trabajo son bastante intimidantes. Primero están aquellas donde te das cuenta A LA LEGUA de que te están estafando (si la minita que creyó en Papá Noél hasta los 7 años se da cuenta, es que tenés un serio problema). Y después otras aún más odiosas: aquellas entrevistas donde todo está pautado para que uno se ponga de rodillas y ruegue. Sí, aquellas entrevistas donde a uno lo hacen esperar por más que no haya necesidad, donde te mandan a la oficina de fulanito de tal que queda subiendo la escalera, doblando a la derecha, doblando a la izquierda y en la quinta puerta de mano derecha al lado del cartel que dice BIG BROTHER IS WATCHING YOU.

Pero se olvidan de mencionar que tenés que pasar por una puerta. Uno llega a la puerta y, tímidamente, mira para adentro. Adentr
o, cuarenta ovejas laburando. Una de ellas se apiada de ti y te señala con el dedo, claramente vocalizando las palabras "Es por allá." Y vos, antes de siquiera entrar a la entrevista, ya te sentís como un incompetente.

Pero ¡espera! ¡Hay más!

Adentro hay DOS personas, a falta de una. Te sonríen como si todo estuviera bien y con cada respuesta que das, se miran entre ellos. Y, de a poquito
, le siguen las preguntas que no tienen respuesta "¿Cuál considerás que es tu mayor defecto?" "¿En dónde te ves en cinco años?" "¿Y en diez?". Prefiero que me pregunten "¿Estoy gorda?". En serio.

Lo peor, lo vastamente y netamente peor, es cuando te hacen hacer dibujitos. Es ridículo. Está todo bien con la psicología, pero yo, hoy, les voy a enseñar a todos ustedes psicólogos laborales una gran lección. ¿Preparados? La gente dibuja personas palito porque NO TIENE TIEMPO COMO PARA PERDERLO EN DIBUJITOS. Si querían a alguien que supiese dibujar, me hubiesen avisado y no me postulaba, che. Con razón que el de xkcd vive de un webcomic.

Decile NO a la discriminación en contra de las personas palito

Fuera de toda broma, me da pena que de acá a que me muera, los únicos trabajos a los cuales podré acceder es a estos y de ésta manera. Que la mayoría cuente con avisos pedorros, burdas mentiras, sueldos de miseria y trampitas escondidas. Cierto, mi laburo no es tan así y por un lado me siento un poco afortunada. Pero por el otro, es realmente deprimente que si mañana no estoy conforme, esto sea lo que haya.

Que sí, puedan haber trabajos que me gusten tanto tanto como para compararlos con cuánto mi viejo disfruta del de él. Pero que, demostrado por su total ausencia en el Gallito, nunca en mi vida me vayan a siquiera pagar tanto tanto por algo que me guste, sin importar cuánto esfuerzo le dedique. Como si ambos fueran completamente excluyentes.

Promesa

martes, junio 10, 2008

El otro día me di cuenta de una cosa. Estaba laburando, como todos los días, y en un instante de realización bizarra, levanté la vista y abrí los ojos bien grande. Me quedé congelada en esa pose por algo así como 3.5 segundos. Frenéticamente moví el puntero del mouse hacia la esquina inferior derecha de mi pantalla. Un click bastó para confirmarlo. Sólo uno, porque tengo Vista.

Y ahí, tal cual informe de relleno en Crónica TV, me di cuenta: faltan seis meses para el verano. Te querés morir. Sólo seis meses. SEIS. Oh Margot.

Ustedes pensarán que eso no es una noticia. Dirán "y bueno, sí, que lindo, faltan seis meses para que empiece el calorcito". Alguno que otro pensará que me estoy precipitando, que recién se vino el frio, que ni siquiera empezó el invierno y yo ya estoy ladilleando. Lamento informarles que ustedes no saben nada.

Algunos de ustedes se darán cuenta del punto de este post. Y esos algunos van a estar en lo cierto. Me chupa un huevo el calor, el frio, el viento, la lluvia y el 21 de junio. Un huevo. Que falten seis meses para el verano significa, en mi pequeñísimo mundo, que faltan exactamente seis meses para que yo, nuevamente, tenga que entrar en un bikini.

Luego de esta realización por demás traumática (y luego de empujar el Danette de chocolate que hasta el momento me encontraba plácidamente disfrutando – están buenísimos, y eso que odio las cremas), decidí ponerme en campaña. Y hoy, luego de 10 años de delicioso sedentarismo, fui a una clase de gimnasia.

Llegué cinco minutos tarde ya que debido a mi nerviosismo, me equivoqué de calle. Sí, me puse nerviosa. No me juzguen, era mi debut gimnástico y estaba aterrorizada. ¿Por qué? Porque las cuarentonas con terribles lomos son mi peor pesadilla y esta cruel especie suele pulular en los gimnasios, tomando Coca Light y usando calzas (ya que estamos, ¿por qué tenemos que usar calzas? Si pudiésemos usar calzas con total comodidad no estaríamos yendo a gimnasia, ¿no?).

En fin, ingresé al establecimiento y me dirigí a una especie de sótano con luces tenues y música marchosa. El instructor se presentó y nos entregó un palo a cada una. En seguida nos pusimos a saltar con los palos, y uno y dos y dos y tres y arriba y brazos estirados y no dobles el codo y uno y dos.

Y ahí me acordé de una de las razones por las cuales había abandonado la gimnasia. Dios me ha dado muchísimas cosas, muchos talentos y muchísimos dotes. Sin embargo, mientras preparaba la mezcla, se le perdió el polvito que otorga el sentido de la coordinación.

24 años más tarde, ahí estaba yo, reflejada en dos espejos enormes, perdiendo el ritmo. El instructor me decía "así no, probá así". Y yo probaba así y me caía. "¡Muy bien Macarena!" decía él y yo le trataba de copiar a Macarena y por un nanosegundo lo lograba. "No, los codos, ¡los codos!" gritaba John (su nombre) y yo estiraba los brazos, "No, las piernas, ¡doblá la rodilla!" y yo doblaba los brazos y "¡Bien Macarena!" y yo quería agarrar el palo y hacer que Macarena se tropezara.

Se supone que ir a gimnasia con una amiga es divertido. Hoy descubrí que no lo es. Divertido sería si entre serie y serie hubiese tiempo para tomarnos un vaso de agua y comentar sobre los shorcitos del instructor, o si entre abdominal y abdominal nos comiéramos una Big Mac y habláramos de música. Pero no es así. Entre serie y serie apenas tenés tiempo de respirar y entre abdominal y abdominal estás pensando en el Danette que te vas a comer después para sentirte mejor sobre ser tan patéticamente débil gimnásticamente.

El hecho es que luego de 15 míseros minutos, mi cuerpo dijo basta. John me preguntó si estaba bien y, a pesar de mi respuesta afirmativa, no me creyó. Me ofreció un vaso de agua y comentó sobre mi palidez (pará loco, una cosa a la vez: primero ataco la gordura y después la blancura). Me preguntó si hace mucho que no hacía gimnasia y si fumo (sí y sí). Y con su tercera pregunta, me acordé de la otra razón por la cual evité los gimnasios por 10 años.

"¿Tenés la presión baja?". Uya. "Bueno, vení que vas a hacer otra cosa a lo que están haciendo las demás".

Así fue cómo me convertí en la pelotuda que hace ejercicios chiquitos y fáciles (pero igual siente que con cada movimiento se aproxima más a la muerte) mientras las otras seguían la clase normalmente. Y fue en ese momento que pensé, "Me voy".

Pero no me fui. Me quedé, carajo. Y sí, habré hecho 20 abdominales menos que las demás y sí, habré dejado de hacer los ejercicios para afirmar la cola cuando John no miraba y sí, hay una pierna que no la ejercité pero ¿saben qué? Me quedé. ¿Y saben qué más? Me compré un pase libre. Por un mes, bitches. Eso quiere decir que no solamente me quedé, sino que voy a volver (obviamente que mañana ni en pedo, por lo menos denme tiempo para mentalizarme un poquito).

Este verano no voy a esconderme atrás de nada. Este verano me voy a poner la bikiniela y voy a salir a la playa y voy a andar por ahí con cero vergüenza. Es más, voy a CORRER por la playa. Sí, tal como lo leyeron, correr. Como Pamela Anderson. Pero con menos tetas. Y morocha. Y con bikini, no con malla roja. Y sin flotador. Ta, bueno, ustedes me entienden.

Es más, ¿saben qué? El miércoles empiezo la dieta (todavía hay un Danette en la heladera).

Aclaración: perdón Maca, soy un poquito competitiva. Un poquito nomás. Pero te prometo que fuera de eso soy divina. A veces.

Mis mañanitas

viernes, mayo 16, 2008

Entre la nenita y el flaco con novia de Maldonado, los hinchas de fútbol muertos a patadas y la ubicuidad de Nacho Folle desde los avisos de RedPagos o PagoFácil o Creditel o Súper Préstamos, los uruguayos andamos medios obsesionados con los asesinatos y la muerte. Quizás el encontrar el tema por todos lados sea solamente una impresión mía (o la coincidencia más grande del planeta), pero mire donde mire, ahí está.

Los diarios lo tienen como ficha para sus titulares. El clima ya no ocupa el primer puesto en el ranking de temas a tratar en ascensores o mientras te fumás un pucho en la puerta de la oficina. Los familiares, quienes ya obtuvieron práctica con el caso de la Súper Contadora, se hacen los Poirot a la hora de la cena ("mirá, te apuesto guita que ella contrató a las personas que la quisieron matar como forma magnánima de llamar la atención" – bendita seas, mamá). Y casi todo post de blog que leo tiene el tema innocuamente flotándole por encima.

Algunos son más obvios que otros, claro. Medio que de yapa y medio que no, Agustín menciona en su último post un tema que siempre fascinó a la humanidad entera: ¿por qué matan los asesinos? Conocemos bien las historias de quienes matan por robar. Hay otros que lo hacen por despecho y muchísimos más por aburrimiento. Los actos terroristas matan a las personas en pos de ideales (algunos más cluecos que otros) y existen los que matan para ocultar secretos.

Pero lo que más me colgó del post de Agustín no fue el intentar descifrar qué sucede dentro de la mente de un asesino, sino su muy razonable hipótesis en torno al morbo que se genera alrededor de la figura de quien mata:


"Viendo cómo la muerte, y sobre todo la muerte no ficticia vende tanto, a uno le surge la idea de que la cantidad de películas inspiradas en asesinos seriales, el entusiasmo de cierta gente por saber todos los métodos de los torturadores, el interés de seguirle la pista a un asesino o a un caso no resuelto, no se debe a la tranquilizadora idea de informarse para que no ocurra de nuevo, sino la incómoda noción de colocarse, por lo menos inconscientemente, no del lado de la víctima, sino del perpetuador. Tal como la obsesión por las infidelidades, los asesinatos en pantalla, en hoja, o en música ocultan el deseo de sacar a pasear -con correa- al frío asesino que llevamos dentro, por más que seamos veganos de GreenPeace, y tengamos en nuestro haber la discografía completa de Jorge Drexler".


La cuestión no es, entonces, qué llevó a un individuo a matar a cuatro personas a sangre fría en Colonia sino… ¿qué tiene que hacer click en uno para que, de repente, no nos importe nada y saquemos al asesino que llevamos dentro?

En El Extranjero de Camus, el sol y el calor llevaron a que Meursault le disparara a un árabe a quemarropa. En el caso de Brenda Ann Spencer, bastó con que no le gustaran los lunes. Yo sé que, en mi caso, si llego algún día a matar a alguien, va a ser consecuencia directa por mi odio a las mañanas.

Les digo más, va a ser un día de semana como cualquier otro. Me voy a despertar a las 7 y media de la mañana ante los gritos desesperados de mi hermano que llega tarde y tiene escrito y levantate plis. En vez de gritarle '¡ya voy!' por enésima vez, lo voy a mirar a los ojos y le voy a cerrar la puerta de mi cuarto en la cara. Pero no, ningún portazo. Cerrar.

Despacito, me voy a cambiar, mirando algún punto en el horizonte (probablemente el poster con chanchos sobre mi cama sirva). Con pasos lentos y pausados me voy a dirigir al baño. Ahí me voy a encontrar con mi hermana, y en vez de gruñirle para que comparta el espacio delante de la pileta, voy a esperar a que termine. Me voy a peinar y a lavar los dientes con una calma espeluznante.

Cuando ingrese al comedor y escuche aquella voz en el televisor, no voy a murmurar "qué gordo pedorro Martín Sarthou". No. Tampoco me va a molestar que mi hermana esté tomando Colet y menos me va a importar que alguien me quiera hablar. En vez de gruñir a lo neandertal, voy a quedarme en silencio. Cuando salga, no voy a putear al frio.

El camino al liceo va a suceder sin percances. No voy a ir por encima del límite de velocidad y no voy a chillarle a quien ose poner la 88.3 en la radio. Una vez que llegue a Avenida Italia y Córcega, me van a chupar un huevo las rubias en 4x4 que creen que la preferencia es cuestión de un ranking, donde las Hilux pasan primero y después los demás. Una vez que lleguemos, me voy a rehusar a entrar en modo de combate para ver quien pasa primero para dejar a los chicos. No. Tampoco voy a exasperarme ante la necesidad de esquivar bicicletas, motos y peatones vestidos de uniforme. Tranquilaza, voy a esperar mi turno.

Mis oídos serán sordos a las quejas emitidas por mis hermanos. "Dale, metele, llegamos tarde". Y yo no voy a decir nada. Los voy a dejar en la puerta y, luego de apagar las balizas, voy a emprender mi camino de vuelta a casa. Me voy a prender un cigarro. Voy a tener la paciencia de esperar en los semáforos eternos sin necesidad de tocar bocina.

Y ahí, una vez que se terminen las quejas, los gritos, las palabras, Martin Sarthou y el Colet, cuando finalmente la calefacción del auto entre en funcionamiento y hayan pasado el frio, la cumbia, los embotellamientos al pedo, las rubias cincuentonas teñidas, las Hilux, las guerrillas vehiculares y los semáforos, ahí, se me va a cruzar un liceal en bici. Pero esta vez no voy a aminorar la velocidad.

Esta vez voy a acelerar y si el mocoso se me escapa, me voy a subir con el auto a la plaza para atropellarlo. Y una vez que lo haya hecho, sé que Dios me va a mirar y me va a juzgar. Y después de mucho pensarlo, no va a tener más remedio que darme bonus points, como si la vida fuese en realidad un gran juego de GTA San Andreas.

Pelotudeces

jueves, mayo 08, 2008

La primera imagen es sobre el hombro de un individuo disparando una escopeta hacia un fondo gris. Acto seguido, plano general de una calle céntrica que capta a dos individuos vestidos de SWAT vigilando una camioneta blindada. La voz en off informa sobre el disparo accidental de uno de estos sujetos en la tarde del lunes.

"La contadora Fulana De Tal iba caminando por aquí, buscando un regalo para el día de la madre. Fue a eso de las *algo* horas que sintió una explosión en sus pies".

¡A su mamá! ¡Para el día de la madre! ¡Que es el domingo! ¡En serio! En menos de tres minutos pasamos por el testimonio inquietante de Fulana, la opinión experta de un pelado que se ve algo sabe de escopetas y preguntas retóricas sobre la formación de quienes las portan. Escuchamos qué piensan otros montevideanos al respecto: una mujer cuarentona, un tipo joven, una típica vieja y alguien con acento del interior… claro que siempre mechando imágenes de esos simpatiquísimos patovicas vestidos de negro que no entiendo como hacen para entrar en el VW Gol que usualmente stalkea a la camioneta blindada.

Y culmina con la repetición del disparo que abrió la nota.

Un final magistral, perfecto. No me acuerdo de cómo se llamaba la contadora ni qué calificaciones tenía el pelado, y menos que menos me acuerdo de la hora en que pasó todo esto o si efectivamente dijeron algo sobre la formación de quienes vigilan el transporte de valores.

Pero sí me acuerdo que la contadora era morocha y que estaba yendo a comprarle un regalo a su mamá cuando al gordo pelotudo se le escapó un tiro. ¡A su mamá! ¡Para el día de la madre! ¡Que es el domingo! ¡En serio!

Me acuerdo de sus heridas y lo insignificantes que parecían. Ahora sé que sale más plata y puede ser más peligroso sacarse pedacitos de plomo del cuerpo que dejarlos ahí y esperar que nada se complique. Gracias Canal 10, Wikipedia nunca pudo sacarme esa duda.


También sé que quien accidentalmente disparó tiene que haber, por alguna razón, cargado la escopeta. Así como que la periodista decidió ponerse un buzo verde fosforescente el día en que salió a hacer las notas. Qué genial el mágico mundo de la televisión. Ojalá más de los informes en los noticieros fueran tan entretenidos.

Y todo por el primer pelotudo medio SWAT que, mientras hacía su trabajo, dejó que se le escapara un tiro.


Lo único que faltó fue abrir con "Dicen que las armas las porta el diablo… pero en Uruguay, quienes lo hacen son los patovicas acosa-camiones blindados". O algo así.

(Igual, menos mal, porque todo el mundo sabe que no es el diablo quien porta las armas, sino que es caperucita roja. Posta.)

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Ya sé que siquiera mencionar a las malas traducciones en películas dobladas al español es más trillado que decirle lesbiana a Daisy, pero no puedo. No, es más fuerte que yo. Quizás sea porque es una de mis películas favoritas o tal vez para demostrar que de algo me puedo acordar (aunque sean diálogos pedorros de una película que vi más de veinte veces). Pero ta. No pueden.

Pregunta: si el diálogo en inglés dice: "It’s a fucking six-shooter!", ¿cómo lo traducirían ustedes?

a) "¡Esta pistola solamente tiene seis balas!"
b) "¡Es un maldito revolver de seis balas!"
c) "Rayos, ¡no estás siendo lo suficientemente duro!"

Respuesta según TNT: c

Pregunta: si el diálogo en inglés dice "What where you going to do? Laugh us to death? Huh, funny man?!", ¿cómo se traduciría al español?

a) "¿Qué pensabas hacer? ¿Hacernos morir de la risa? ¿Eh, hombre gracioso?"
b) "¿Qué pensabas hacer? ¿Matarnos de risa? ¿Eh, hombre gracioso?"
c) "Vas a morir".

Respuesta según TNT: c

Ad nauseaum.

Digo.

No sé.

Mierda, alguien que le pase la dirección de Wordreference a TNT, plis.

Sorpresas, motos y unas buenas gafas

jueves, marzo 13, 2008

Muchas veces escribo sobre cosas que me sorprenden. Convengamos que si consideramos mi mentalidad de nenita de tres años preguntona y curiosa, eso no es del todo raro y da para una gran caudal de posibles posts. Es más, estoy sumamente orgullosa de mi capacidad de asombro. ¿Ta, nene?

Hay cosas que siempre me sorprenden. Posta. Pueden pasar cinco o seis veces pero yo igual sigo completamente sorprendida ante el desenlace. Dichas cosas pasan de lo trivial (¿cómo me puede gustar tanto una película como Juno como para verla dos veces en el cine?), a lo lindo (mirá, ¡la gente sigue comentando sobre las pedorradas que digo!), a lo feo (gente venenosa, por ejemplo), a lo bizarro (¿alguien me puede explicar cómo puedo mandar una notebook al técnico y que me digan 'el disco duro está bárbaro pero la PC es inusable porque está llena de moho'? Sí, moho).

Sin embargo, hay cosas que ya no me sorprenden. Que los uruguayos piensen que Paco Casal es el epítome del buen empresario, por ejemplo. Aparentemente, según una encuesta de Radar, nuestro querido Paco es un modelo a emular. La palabra emular me está ametrallando el cerebro con chistes malos sobre bajarse Pacos piratas y cuidarse de que no vengan con el virus de la ‘viveza criolla’, pero voy a ser buena y no caer en el impulso. Es por su propio bien.

La encuesta también encuentra que confiamos más en los médicos y en los empresarios que en los políticos y los sindicalistas. Quienes respondían tenían que otrogarle un puntaje del 1 al 10 a diferentes profesiones (1 correspondiendo a 'le tengo menos confianza que a Pamela Anderson de guardavidas' y 10 a 'confío tanto que dejo que me haga nuevo corte, claritos y me venda extensiones mientras tengo los ojos vendados y las manos inhabilitadas por la manicurista'). Así, los médicos recibieron 7,6 puntos, los empresarios 6,9 y los abogados 6,8. Los sindicalistas, en cambio, recibieron un caudal de 5,6 puntos, mientras que los políticos computaron un mísero 5,1.

Sí, los abogados recibieron 6,8 puntos. Y Paco Casal resultó ser el empresario modelo. ¿Qué decir? Nada. Noy voy a decir nada. Voy a sonreír silenciosamente, ocultando un pequeño sentimiento de superioridad elitista. Voy a olvidarme momentáneamente de mi nacionalidad; voy a perderme en un mundo imaginario donde yo no soy parte de la sociedad sino que simplemente formo parte de una audiencia de espectadoras que no hacen más que observar. Como si fuera una película. Es más, voy a abrir el iTunes y le voy a poner un soundtrack buenísimo, mejor que el de Juno. Pero no voy a decir absolutamente nada.

Sigan votando por mí en el concurso ese de posts así gano. Tienen hasta el Sábado. Ahora, encima, habilitaron comentarios, por lo que pueden manifestar cómo la calidad indiscutible de mi prosa les cambió sus miserables vidas. Por las dudas que no sepan qué decir, les dejo unos comentarios potenciales que pueden utilizar a piacere:

Fá, qué buen post. Juro que si existiese un premio de mil euros en un concurso de posts, yo votaría por este.

Jajajajajajajaja. Buenísimo.

Noooo, ¡te pasaste! Gracias por alegrarme la mañana/tarde/noche/día/semana/año/momento en el baño.

No estoy de acuerdo cuando decís que las motos no son exactamente el último grito de la moda. Como podrás encontrar en estos sitios que te dejo a continuación, el volúmen de ventas de las motocicletas en la zona urbana de Montevideo creció un 49% comparado con el trimestre anterior, Dolce & Gabanna mostraron una Vespa en la Semana de la Moda de Nueva York y Cosmopolitan tiene un articulo súper interesante en su última edición sobre las nueve posiciones en las que podés disfrutar arriba de una moto, claramente mencionando que las motos son lo último en accesorios.

¡Este post es mejor que Paco Casal! Te doy 10 puntos en confiabilidad.


Avisen si necesitan más. Igual este post fue una simple y reverenda excusa para mostrarles este video:



Pizzas anónimas

jueves, febrero 14, 2008

Cuando tenía algo así como 11 años, me peleé con mi mejor amiga. Después de haber pasado un fin de semana juntas en la casa de ella nos encontrábamos pacíficamente jugando a las bolitas en el garaje de su casa. Sí, a las bolitas. No, yo tampoco me lo explico. El hecho es que ella tenía bolitas mucho más lindas que las mías; una, en especial, era espectacular. No me pregunten qué condiciones debe tener una bolita para ser considerada un espécimen destacable porque realmente no me acuerdo, pero ésta era particularmente increíble. Y se llamaba Joe.

Luego de horas de juego, decidí que me tocaba a mí jugar con Joe. A mi amiga no le pareció. Discutimos un nano-segundo antes de que mi conocido temperamento llegara a punto de hervor y ocasionara que le tirara a su apreciado Joe en la cara y saliera corriendo. Sí, se ve que miraba mucho Amigovios o algo.

En fin, al llegar a mi casa me di cuenta que mi enojo no se había desvanecido. Es más, seguía recontra caliente. Digo, vamos... ¡qué egoísta! Ella podía jugar con Joe cuando quisiera, ¡yo no!¡Qué perra! ¡Seguro que encima estaba hablando mal de mí a mis espaldas! ¡Típico que me estaba usando! ¿Quién se creía que era? ¿Con quién creía que se estaba metiendo? Ah no, ella iba a ver. Yo me iba a vengar y, encima, sabía qué hacer. El auto-enojo me había dado el tiempo suficiente para conjeturar el plan más malévolo de la historia: un plan tan original, tan cruel, que seguramente nadie sospecharía de mí.

Acto seguido, llamé a Pizza Quick y mandé una pizza a la casa. Hasta el día de hoy no sé si le llegó. Al día siguiente arreglamos las cosas y, la verdad, no daba para contarle. (Es más, seguramente se esté enterando al mismo tiempo que ustedes... ¡perdón Ana! Fue sin querer queriendo.)

Esto viene a que el otro día me enteré de un grupete activista que utiliza el mismo método que yo ideé hace años pero contra las instituciones que no les gusta. A pesar de ser un claro ejemplo de que no soy tan original como creo serlo, este grupo es algo que, simplemente, me fascinó. No sé cuántos de ustedes estarán al tanto de su existencia, pero da como para dedicarle unos párrafos de admiración en este pedorro blog.

'Anonymous' (anónimo en inglés) es un grupo de personas, bueno, anónimas. Su origen parece encontrarse en un foro de imágenes llamado 4chan, conocido por ser el creador de esas adorables imágenes con gatitos que tienen pequeñas leyendas en inglés entrecortado. También son conocidos por ser todos medios locos, nerdos y amantes de la porneta, pero ese es otro tema.

Exhibit A

En un principio, el grupo se formó para vengarse de ciertas personas equis que molestaban a los usuarios del foro. Así, de un día para otro, uno se podría encontrar con cientos de pizzas a su nombre, cientos de e-mails con contenidos raros, llamadas extrañas y – mi favorita – anuncios en Craigslist ofreciendo actos sexuales a cambio de dinero con tu número de teléfono.

Todo muy lindo hasta que un buen día la Iglesia de la Cienciología (o como se llame en español) decidió obligar a YouTube bajar un video de Tom Cruise donde hablaba de su ‘religión’, dejando bien en evidencia lo bien que le lavaron el cerebro. Ahora, la Cienciología y sus 'métodos' siempre fueron bien cuestionados. Agréguenle a esto una burda manifestación en contra de la libertad de expresión y tenemos a un grupito de geeks muy enojados.

Dentro de este contexto, en enero, Anonymous le declaró la guerra a la Cienciología, anunciando lo que ellos llaman Proyecto Chanology. El fin del mismo es erradicar a la Cienciología de Internet para luego hacerla desaparecer definitivamente. Para ello, comenzaron a molestarla utilizando las tácticas previamente descriptas: sus oficinas en todo el mundo comenzaron a recibir un caudal inmenso de faxes negros, pizzas y llamadas extrañas. Obviamente, eso no fue suficiente. Así fue que quienes se llevaban bien con las computadoras lograron que su sitio se mantuviese caído por horas en más de una ocasión, aún luego de que la Cienciología contratara un servicio especial para evitarlo.

Con algo de tiempo, el aparente chiste se tornó en tema serio. El 27 de enero, Anonymous subió un video a YouTube explicándose. Ahí fue cuando, realmente, comenzó todo. En el video (el cual pueden ver acá) aparece una voz claramente modificada hablando sobre dos minutos de cielo. Allí el narrador aclara que "Anonymous es un colectivo de individuos unidos por la conciencia de que alguien debe hacer lo correcto, alguien debe traer luz a la oscuridad, que alguien debe abrir los ojos de un publico que ha estado dormido por demasiado tiempo".

Se ve que lo que comenzó con un intento de molestar a la Cienciología se transformó en una verdadera campaña, incitada por información que encontraron a medida que los hechos se fueron dando. Así, profesan querer educar a las personas sobre el peligro que supone la Cienciología:

"Queremos que ustedes sepan sobre las burdas violaciones a los derechos humanos cometidas por esta secta. Queremos que sepan sobre Lisa McPherson. Queremos que sepan sobre los antiguos miembros de la marina privada de la Cienciología, SeaOrg, quienes fueron forzados a abortar para poder continuar al servicio de la iglesia. Queremos que sepan sobre su contratación de niños y sus gulags. Queremos que sepan sobre la Operación Freakout y Paulette Cooper. Queremos que sepan sobre la Operación Blancanieves y los esfuerzos de la Cienciología por infiltrarse en el gobierno de los Estados Unidos. Queremos que sepan sobre todas estas cosas que han sido ocultadas bajo una alfombra por demasiado tiempo".

Exhibit B

El pasado 10 de febrero, 7000 personas a lo largo del planeta se manifestaron pacíficamente (y de manera aparentemente espontánea) en frente a diferentes sedes de la Cienciología, la mayor de estas aglomeraciones ocurriendo en Londres. Vestidos de negro y utilizando máscaras de Guy Fawkes (tal cual la escena de V for Vendetta) se quedaron horas proclamando a favor de la libre expresión y circulación de información, sin dejar de lado el extensivo uso de memes y humor cibernético. (Para ver un recuento detallado de la manifestación en Londres, con fotos y todo, hagan click acá.) Los medios del otro hemisferio ya los notaron y sus quejas han sido escuchadas en lugares tales como Europa, Estados Unidos y Australia. Es justo decir, entonces, que todo el revoleo está dando por lo menos algo de qué hablar: justamente ese es uno de los efectos buscados.

Lo que me fascina a mí es esa idea de gente no contenta con algo del status quo que decide hacer algo al respecto. A diferencia de las marchas o protestas normales, estas personas son realmente anónimas, y la participación no es a nivel local sino a uno completamente global. Tal como lo ponen ellos, esto no es una organización. No tiene líderes. No tiene subordinados y no tiene planes específicos. Son, simplemente, personas hartas. Somos todos nosotros, en todos lados.


Anonymous ya anunció otra manifestación mundial para el 15 de marzo, dos días después de lo que hubiese sido el cumpleaños de L. Ron Hubbard, creador de la Cienciología. Por si alguno de ustedes quiere incluirse, les dejo el video con el código de conducta. Entre otras cosas, piden que se mueven en grupitos de 10 a 15 personas, que no tomen, no se pongan violentos y usen máscaras (ya me veo los titulares: 'Gente que llegó tarde al carnaval protesta incoherencias en frente a sede de Cienciología'). Eso sí, yo recomendaría que los interesados sigan todo al pie de la letra. Al menos que quieran encontrarse con cientos de pizzas en la puerta de su casa, claro.



Y ya que estamos, acuérdense de votar por mí a partir del viernes en el concurso de posts sobre curiosidades y leyendas. El mío se llama 'el 108' y lo pueden leer acá.

What a Wonderful World

jueves, enero 24, 2008

En tercero o cuarto de liceo tuvimos una clase que se llamaba Orientación Vocacional. Ah, Orientación Vocacional. Supongo que todo el mundo tuvo algo parecido en algún momento de sus vidas, ya sea en formato clase, visita al psicólogo o charla extraña con los padres que, ante la falta de carrera tradicionalmente seguida por la familia, intentan convencernos que Administración de Empresas sirve de algo (sin ánimos de ofender, claro; estudié Periodismo, no soy nadie para juzgar).

Recuerdo que Orientación Vocacional estaba buenísimo porque todo lo que hacías era llenar formularios y elegir entre a, b o c. A veces hasta había una d y todo. Créanlo o no, me encantan los tests y más me fascina rellenar formularios. Ante una separación dolorosa de índole amoroso, la mayoría de las mortales tienden a consumir grandes cantidades de helado y/o alcohol mientras miran películas pedorras y sus amigas les roban el celular para no poder llamar y/o mandar mensajes de texto una vez llegado al estado borroso que se desea. Algunas, inclusive, descubren lo que es estar a un paso del clearing después de pasarse una tarde comprándose ropa. Yo no. Yo me abro una cuenta paga en Tickle.

En fin, Orientación Vocacional también me encantaba. Me acuerdo que la última pregunta del último test tímidamente preguntaba: "¿Ya tienes una carrera elegida? ¿En ese caso, hacia cuál se inclinan tus moderadas sospechas tanteadoras que te hacen pensar que, quizás, ese sea el futuro a seguir?". Estoy parafraseando, pero más o menos era así. Yo quería ser arquitecta, psicóloga y actriz, pero mi amiga Mariale me había hablado sobre esta increíble nueva carrera escondida llamada Ciencias de la Comunicación donde podías escribir y filmar y, si tenías suerte, hablar por la radio. Sin dudarlo, tomé la lapicera negra y escribí, justo sobre la rayita negra: 'Comunicación'.

A fin de año te entregaban un sobrecito sellado con tu nombre y los resultados adentro. Sí, como leyeron, dirigido a tu persona. No a tus padres. Hasta te sentías grande y todo, como cuando venía Martinelli a cobrar y estaba tu nombre en la factura y te ponías todo contento (hasta que te dabas cuenta qué eran lo que estaban cobrando) o el mismo sentimiento que tener tu propia tarjeta de Blockbuster y prestársela a tus hermanos menores (hasta que un día ibas medio de canuto a alquilarte '10 cosas que odio sobre ti' sin que nadie te viera y te cobraban disparates por moras ajenas).

Adentro del sobre, tu futuro. Yo tenía 20/20 puntos en inclinaciones artísticas. Y 16/20 en inclinaciones persuasivas. ¡Salado! Nunca supe muy bien qué quería decir eso, pero, en la parte inferior de la hoja me sugerían que lo mío era la Comunicación. ¡Qué coincidencia!

Claro que nunca me dijeron qué cosa dentro de la Comunicación era lo mío pero no nos concentremos en nimiedades. Mi tema es que, realmente, a pasos de recibirme de Licenciada en Comunicación Social, me doy cuenta que esos tests me mintieron. Comunicación está bueno y me fue súper bien – por lo que obviamente me gusta – pero descubrí tres carreras muchísimo mejores.

Por ejemplo, podría estar a punto de recibirme de Gorda en Inglaterra. Cierto, es una carrera alternativa y aparentemente complementaria a alguna otra, pero siempre se puede vender cosas por e-bay y después recibir el bono del estado. Y si este sólo se resume a tickets alimentación, bueno... digamos que hay mercados negros para todo.

Si buscara algo más rentable podría estar a punto de recibirme de Idiota en el estado americano de Georgia. Aparentemente, lo único que necesito hacer es obtener resultados mediocres en exámenes y escritos como para que me consideren candidata a tomar clases de apoyo. Por cada hora de clase adicional, la escuela me paga ocho dólares. Luego de 15 semanas, si obtengo una calificación de B o más, me pagan un bono de 125 dólares. Según mis cálculos, necesito seis clases para llegar a ganar 18,000 pesos uruguayos sólo en bonos.

¿Les parece poco? Bueno, podría ser más ambiciosa y recibirme de Mesa de Sushi Humana en Los Ángeles. Básicamente, me saco la ropa, me acuesto sobre una tabla y me utilizan para apoyar el sushi. Acto seguido, los invitados a la fiesta toman el sushi sobre mi cuerpo y se lo comen, ignorando mi presencia. Al final de la noche, cobro mis 450 dólares por hora y me voy a mi casa. Cierto, tendría que estar en mejor forma que ahora para poder ser considerada, pero convengamos que si en el liceo me hubieran avisado que este trabajo existía, hubiese invertido los cuatro años de facultad en dietas y gimnasia.

Mepa que me curreraron un poquito. Y para que no les pase lo mismo a ustedes, confeccioné un pequeñísimo test vocacional que les dirá, exactamente, que tendrían que haber hecho ustedes con sus vidas. Vamos, háganlo. Se van a sorprender (o no. Y perdón por la falta de tildes, eñes, ¡s y ¿s. El sitio es gringo y los convertía en jeroglíficos.)
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