Coincidencias

jueves, noviembre 19, 2009


Hace mucho que no escribo. El tema es que la realidad ha sido demasiado graciosa por sí misma como para sacarle acote o mecharle algún comentario al margen.

La campaña política nos ha dado tantas alegrías a los cínicos sin consciencia social que lo único que pudimos esbozar en muchos casos fue un 'sin palabras'. Y sin palabras no se escriben posts, che.


De verdad estoy re mintiendo. No soy una cínica sin consciencia social y no soy re heavy re jodida y la realidad es que Twitter se ha comido todos mis blurbs y no me queda nada para escribir en el blog. Pero ta, sonaba mejor hacerme la elitista intelectual. No le digan a nadie.

Además, soy una persona sumamente objetiva y sé que si hiciera comentarios sobre algo de las elecciones terminaría afectando a las encuestas de manera tal que la cantidad de personas que piensan votar a mi candidato se incrementaría en un 5.6%. Y aunque el poder está bueno, hay que tener cuidado con el poder. No sé por qué, pero mi vieja dice eso y ayer dijo que el gol lo iba a meter Abreu así que yo mejor le hago caso.

Claro que vuelvo a mentir y que la realidad es que el post va a ser más corto que lo usual y estoy tirando fruta hasta llegar a lo que verdaderamente (no) importa.

El Partido Nacional sacó un aviso para la gente del Interior (aquellos que nunca saben nada porque no tienen conesión a internés) con muchas mentiras y acusaciones mal-fundadas. El Interior se metió en sus ceibalitas y lo subió a Internet. El Partido Nacional quedó mal.

El Partido Nacional contrató a Agulla - el publicista de De Narváez - para hacer un par de spots re piolas. Resulta que Agullito estaba cansado de trabajar y le mandó un refrito de las publicidades que ya había armado para De Narváez (en Wikipedia aparece con tilde así que yo le pongo tilde) pero editado como para acomodarlo al mensaje que quería emitir el Partido Nacional al Uruguay (aquel país donde nunca saben nada porque no tienen conesión a internés). El país entero se metió en las ceibalitas y jugó a buscar las diferencias. El Partido Nacional quedó mal.

Esto es más bien un resumen ejecutivo de la cuestión así que no me juzguen si tengo mal la cronología de los hechos o si hay tecnicalismos que no están bien. Ya no soy periodista así que puedo hacer lo que se me cante. Pero el hecho está ahí, y lo bruto es que el Partido Nacional está siendo bueno... un poco bruto. Una pisada, una cagada, como los patos.

(No sé si los patos cagan tanto pero mi vieja una vez dijo eso y yo le creo por la evidencia demostrada anteriormente.)

Y voy a ser sincera. Si bien yo no voy a votar al Partido Nacional en las próximas elecciones (chupate esa, Pedro), ha llegado el punto en que me dan un poco de lástima. No sé, es como que el partido entero y su secuencia de intentos fallidos hace que nazca en mí un deseo irremediable de ayudarlos un poquito. Un poquitito nomás.

Así que Dios me perdone, pero acá va: déjense de joder con Feldman y la inminente dictadura que me quieren hacer creer se viene y concéntrense en devolver las críticas a los spots que tanto han recibido. ¿Vieron el aviso nuevo del Frente? ¿Esa donde todos desentonan 'A Don José'? No, el himno peperizado no, estoy hablando de este aviso:


Bueno, yo sólo les digo 52 palabras. Ustedes después hagan lo que quieran con esta información tan valiosa: Video De First Day Of My Life De Bright Eyes Que Se Puede Encontrar En YouTube Si Lo Buscan O Mismo En Google Si A Penadés No Le Da El Bocho Para Ingresar La URL Directamente O Que También Pueden Ver Desde El Mismo Blog A Continuación (Qué Maravillosa La Tecnología, Eh):


DISCLAIMER: no me hago cargo de cualquier insulto o comentario referido a lo pedorro de la acusación que esta comparación le pueda ocasionar al Partido Nacional. Tampoco me hago cargo de cualquier comentario que pueda surgir por la peperización de los emos que evoca esta comparación.

El origen de mis noctambulismos

jueves, julio 23, 2009

Si bien suelo ser una persona reservada, estaría en lo correcto si digo que cada vez que ustedes leen un post en Catatonias, se enteran un poquito más sobre mí. De hecho, uno de los links donde la gente más hace click es aquel que lleva a mi pequeña biografía no-autorizada.



Supongo que la gente siempre se interesa por el blogger detrás del blog, no conformándose con la parte de la personalidad que éste implanta en cada post y hurgando, de a poquito, sobre la vida real. Y ya que
estamos, dejense de joder con el link a mi biografía y vótenme en el concurso ese de blogs que aparece a la derecha. Gracias.

Algunos, sin contentarse con la página de fans, incluso tienen el tupé de pretender que yo los agregue en facebook. Que quede claro, queridísimos lectores: los adoro, pero no son mis amigos. Mentira, tampoco los adoro. Adoro sus comentarios porque inflan mi ego a dimensiones desconocidas y me hacen sentir bien sobre mí misma. Además, que comenten me sube el auto-estima y todo el mundo sabe qué pasa cuando a una mujer le subís el auto-estima: come menos. Y adelgaza. Pensándolo bien, los adoro a todos.

Pero volviendo a lo que iba a decir, hay mucho que ya saben de mí. Saben que hago marketing, que soy muy buena en lo que hago, que tengo un laburo que está bastante bueno y que tengo un lado ninja-nerdo que se da de frente con mis huequismos carrasqueños, convirtiéndome en 5% más normal por cada hora que paso en Wikipedia. O algo así.

Pero hay cosas que no saben de mí. Y, tal como me lo comentó mi amigo Pablo el otro día, hay un algo tan esencial a mi persona que sería un crimen no compartirlo con ustedes. Es algo que si bien me ha dado sus problemas y sus frutos en diversas ocasiones, Uds, pseudo-amigos, podrían sacar tan buen provecho de mis experiencias que no tengo más remedio que postear sobre eso y ofrecer aún otra de mis mini-guías de supervivencia que tanto furor han causado en Guayana Francesa. Ta, eso último es mentira, pero me gusta imaginarme que lo que digo hace furor en algún lado.


Este talento mío nació cuando tenía tan sólo 4 inocentes añitos y vivía en Paraguay. Sí, viví en Paraguay. No, no hablo en paraguayo. Sí, en la escuela me tomaron el pelo por 'guisa' e hice todo lo que pude para cambiar el tonito. No, no nací en Paraguay. Sí, la araña del aviso de Movistar que habla en paraguayo es lo máximo:



Como decía, tenía tan sólo 4 años y mis padres hicieron una cena en casa. Puede que haya sido una cena o una fiesta o algo similar, pero realmente no lo recuerdo. De hecho, puede que me esté acordando de todo mal ya que siempre pensé que la casa donde vivíamos en Paraguay era enooooorme y cuando volví – el año pasado – me encontré con una pequeña casa pintada con rayas verdes hecha ferretería. Vayan sacando las pinzas.

(La única otra cosa que recuerdo de esa época es mirar fijamente a una cortina con dibujitos de bebés con mamelucos azules y lunas y pensar 'Me voy a concentrar bien fijo en esta cortina así después me la acuerdo y no soy de esas personas que cuando son grandes dicen que no se acuerdan de nada de su infancia.' Ustedes pensarán '¡Qué niña inteligente!' pero inteligente hubiese sido acordarse de algo que valga la pena.)


En fin, La fiesta o cena era para 'grandes'. Pero yo quería estar. Mis padres siempre tuvieron problemas para que yo me acueste a una hora normal y este caso no iba a ser excepción. Yo me quería quedar. Entonces, mi madre, sabia mujer, me dijo: "Bueno, te podés quedar, pero NO te podés dormir hasta que termine. Si vas a ir a una cena/fiesta de grandes, comportate como tal y los grandes no se duermen hasta que la fiesta termine."

"¡Ja!" pensé yo. "¡Ja!" pensé de nuevo. "Yo soy súper re archi mega ultra grande porque ya casi tengo una mano entera de años así que no va a ser problema."

Y así comencé con mi misión de quedarme despierta para demostrar mi intrínseca madurez. Fue mucho más tarde en la vida que me di cuenta que los nenitos maduros son insoportables, pero en ese entonces mi misión era ser grande. Por un día, me estaban dando la misma posibilidad que a un grande. Sí, sin duda, yo la gastaba. Mucho.

Claro que mi confianza se fue al diablo en aquel odioso instante en que terminé de comer y, con la panza llena, me senté sobre un sillón.
Sentí cómo el sueño lentamente se adueñaba de mis ojos y cómo los párpados se me cerraban de a poquito. Encima estaba de mal humor y cuando estoy de mal humor, me viene sueño. Es instantáneo. Mal humor, en mi cabeza, equivale a siesta. No me pregunten por qué.

(Estaba de mal humor porque un cliente de papá había pensado que mi papá sólo tenía un hijo y que este hijo era nena y entonces mi hermano había recibido un pequeño pony azul re lindo y yo nada y encima era un regalo de nena y mi hermano se rehusaba a razonar de que si el regalo era de nena me lo tenía que dar a mí y que no valía porque si él no me dejaba jugar a los autitos ahora no me iba a dejar jugar con el pequeño pony que sin duda, ética y pragmáticamente, me pertenecía a mí no a él, idiota, no me mires así, el que sigue con el chupete sos vos, andá a cambiarte el pañal, tarado.)

(En realidad no sé si eso pasó esa noche pero igual aproveché para deslindarme del trauma.)

Si esto hubiese sucedido 10 años más tarde, este hubiera sido el pony en cuestión.

Entonces, hice lo único que podía hacer: me paré y empecé a caminar, pensando que así se me iría el sueño. Recuerdo lúcidamente cómo los párpados se me cerraban mientras caminaba obstinadamente y cómo, en algún momento digno de llamarse milagro, mi madre me hizo upa y me llevó al cuarto y me dijo que me durmiera.

Parece ser un cuento con final feliz pero… ¿tienen idea de la vergüenza que sentí al despertarme al día siguiente y darme cuenta que había fallado en mi misión? ¿Se dan cuenta de lo increíblemente frustrante que es desaprovechar una oportunidad para ser grande para una nenita con casi una mano entera de años?


Esperé calladita todo el día a que alguien hiciera alusión a la oh-gran-decepción que había sido la noche anterior, pero nunca nadie me dijo nada. Eso hizo que eventualmente me olvidara del asunto pero ayer, intentando recordar por qué será que siempre me divirtió laburar, estudiar y vivir más de noche que de día, me acordé de eso.


Y ta, ese es el secreto: soy experta en técnicas de quedarse despierta toda la noche sin dormir y en estrategias de encontrar motivación y entusiasmo donde solamente podría haber sueño, sueño y más sueño. Es más, soy tan experta y talentosa en la materia que iba a usar este post para dejarles una pequeña guía a Uds para compartir mis experiencias y descubrimientos con las únicas personas a las cuales les puede servir.


Pero, eso queda para el próximo post. Tengo un pequeño pony que encontrar.

A pedido

lunes, junio 08, 2009

Se fue Daisy Tourné. Hizo reír a un puñado de pequeños socialistas y después se fue. Así, se arrepintió y se fue. Pero antes de que los fans de Daisy me pidan este post para publicar en su facebook y que El País lo levante para demostrar que sólo 10 personas comentaron y entonces Daisy es un fracaso, voy a explicar una cosa.

Yo a Daisy le tenía fe. Sí, le tenía fe. Yo la veía a Daisy, a una
mujer grande, lesbiana, media fea si la mirás con un ojo cerrado, que se divertía en Fun Fun, que tenía sitio web y hablaba en un idioma Mujiquense de menor calibre, como una brisa de aire fresco en la política. Como alguien que tenía el potencial de quizás, tal vez, capaz, en una de esas, cambiar algo.

Esto fue en el 2007. Desde entonces, muchas cosas han pasado, demasiadas como para seguirle teniendo fe. Por más que viva dentro de un tupper, por más que la vida misma me encuentre desconectada de toda noticia o evento que supuestamente me tiene que interesar porque un equipo de producción de un noticiero o diario me lo dice, yo sé que no le fue bien. Que hizo las cosas mal. Que muchas otras personas, como yo, se desilusionaron.

Dicen que Daisy renunció porque se fue de boca en un encuentro con los jóvenes del Partido Socialista. Dicen que ofendió a medio pueblo – a su partido m
ismo y a la oposición – por decir cosas que no tendría que haber dicho. Que el propio gobierno le pidió la renuncia.

Si repasamos sólo por un segundo las cosas que Daisy dijo en ese encuentro, no encuentro una sola donde haya sido tan ofensiva. Dijo burro. Ohnoes. Dijo concucha, parafraseando a alguien se su mismo partido. Oh Margot. Dijo cagando. Dios mío. Y dijo hijo de puta. ¡Ay no!


Déjenme de romper las pelotas. ¿Qué dijo Daisy? Daisy dijo que la oposición la ve cómo una 'desequilibrada', 'lesbiana', que tiene 18 amantes y que vive en Facebook y en pedo en Fun Fun. ¿Esto es mentira?


No. De la misma forma en que la izquierda ve a la derecha como un puñado de trogloditas neandertales con camisa a cuadros y chaleco Legacy que hacen fruto de su fallutería sonriéndole a las cámaras mientras les pegan a sus mujeres, echan a sus hijos homosexuales de la casa y dictan su vida según los demás y demenos de Galería, la derecha ve a la izquierda como planchas mugrientos con olor a mandarina que pasan de orgía en orgía mientras compran remeras de Liber Seregni al por mayor y justifican su pereza con los obstáculos sociales, su falta de hábito de trabajo y su afición por el porro.

El 'Che' según la izquierda y el 'Che' según la derecha.

Daisy dijo que el parlamento da vergüenza, que da vergüenza ver a una legisladora diciendo 'vení, vení, vení' (en alusión a la diputada Sandra Etcheverry) y da vergüenza también oír a otra legisladora del Frente gritando ‘conchuda’ a los cuatro vientos. ¿Esto es mentira?

No. Da vergüenza, sí. De hecho, hace un par de días, hablábamos de esto en una reunión con amigos donde nos terminamos peleando todos por temas políticos. El tema del parlamento salió a luz y justo se dio que tres de nosotros habíamos estado en un par de sesiones de la cámara de Senadores para ver qué carajo hacían mientras el pueblo esperaba por una ley. Fue deprimente, deplorable, vergonzoso e increíblemente aburrido. Nadie l
e daba pelota a nadie. Es más, cuando se pelean eso quiere decir que al menos ALGUIEN estaba escuchando. Y el que nadie haga nada y el que el país no tome esto como un problema nos hace a todos, a todos nosotros que les pagamos el sueldo, una manga de conchudos.

Daisy dijo que los carteles de 'Tolerancia Cero' de la campaña de Hierro eran un slogan. Que cuando alguien le preguntó a Hierro qué quería decir, él mismo lo admitió: era un slogan. Y que, por esta razón, Hierro era un burro. ¿Esto es mentira?


Sí y no. Hierro es burro en afirmar que sólo se trataba de un slogan y no ofrecer medidas o estrategias o lo que sea de seguridad potenciales en caso de su victoria a cambio del slogan y sólo mencionar el problema sin dar soluciones. Pero no est
oy segura si 'burro' equivale a 'demostrar que uno es un político de medio pelo'.

Daisy, supuestamente, ofendió a un pueblo. Según Lacalle, 'dio vergüenza'. Según Mujica, habló ‘de más’. Según Hierro, la ministra está 'fuera de control, dice palabrotas, comete groserías y ataca a los líderes de la oposición'. Según Mieres, sus declaraciones demuestran 'que está totalmente fuera de capacidad para el ejercicio de un cargo tan importante.'


Según Larrañaga, ofendió 'a todos los uruguayos' (aunque viniendo de un candidato que logró 'ofenderse' con los resultados de una encuesta que no lo suponía ganador en las internas, esto no me sorprende). Y Larrañaga también dijo, luego de una s
arta de boludeces que ocupan más de dos párrafos, que los propios dichos de la ministra 'eximen de mayores comentarios.' Yo digo lo mismo, entonces.

Y según Nin Novoa, el mismo presidente fue el que le pidió a la ministra su renuncia, alegando que este incidente fue la razón de la misma.




Daisy dijo, y citando textualmente, que "El sueño dorado del uruguayo no es tener la casa propia, es tener el policía propio. El mismo que reclama más policías dice que todos los policías son corruptos, hijos de puta y ladrones, el mismo, pero quiere su policía. Tenemos una esquizofrenia con este tema". ¿Esto es mentira?


No. Pero tampoco es nuestra culpa. Es culpa de Daisy. No hay que ser muy vivo para darse cuenta que la inseguridad sigue vivita, coleando y en aumento. Lo que en algún momento se dudó si efectivamente era sensación térmica o no, ya no debería ser cuestionado. De hecho, los datos lo confirman. Datos que fueron recolectados muchísimo tiempo atrás y que el gobierno recién dio a conocer.

Y esta es la razón por la cual Daisy tendría que haber renunciado. No una sarta de boludeces seguidas de declaraciones pedorras de todos los candidatos y afines.


El hecho es que Daisy dijo muchísimas cosas mientras un grupete de jóvenes socialistas y todo el mundo presente se reía a carcajadas, cosas donde no le pifió tanto, y luego se fue. No importa si se fue por motus propia o porque Tabaré se lo pidió. Lo que importa es que se fue por hablar de más, por expresar su frustración y por decir cosas que no sé si son tan erradas. Lo que importa es que se tendría que haber ido porque no pudo con su trabajo.


Yo la única moraleja que encuentro es la siguiente: siempre es más fácil encontrar un chivo expiatorio que admitir – a uno mismo y a un país entero – que se las cosas se hicieron muy, muy mal.


[Uds. querían un post sobre Daisy. Bueno, ahí está. No creo que sea lo que esperaban pero es lo que es. Y, como agregado, digo: a ver si la opinión pública se deja de debatir sobre pelotudeces y se pone a pensar en cómo solucionar el problema de la inseguridad, en cómo bajar la tasa del desempleo que subió, en cómo bajar el costo de vida y en cómo milagrosamente crear a un candidato que valga la pena en tan sólo 20 días.]

Gran oportunidad gran

martes, junio 02, 2009

Suena mi celular un viernes a las 5 de la tarde. No reconozco el número pero contesto. Capaz que es algún fan. Capaz que tengo algún stalker que va a respirar tres veces en la línea antes de cortar. Capaz que alguno de mis amigos se quedó sin tarjeta.


No, sin duda, debe ser un nuevo fan que encontró mi celular quién sabe cómo. Seguro me llama para decir cuánto me ama. Por eso contesto.

- Hola, ¿DIT?
- Habla ella. ¿Quién habla?
- Mirá, te hablo de la consultora XX, la Universidad YY nos mandó tu currículum y tenemos una oportunidad laboral para vos que seguro te va a interesar.
- A ver. (No suelo ser muy expresiva por teléfono.)
- Bueno, se trata de una posición para Comunicador Junior…
- Ajá. (Son las 5 de la tarde y mi mente está en cerealitas con queso philadelphia.)
- Básicamente se centra en torno a las nuevas tecnologías, medios electrónicos Güeb 2.0, publicaciones… bien tu perfil. Estarías trabajando con un equipo de personas en torno a la planificación y ejecución de una estrategia de medios para comunicar el mensaje de la organización, usando distintas capacidades, muchas herramientas… además también tendrías que ocuparte de divulgar noticias en medios periodísticos, introducir las tics pertinentes e investigar el área.
- Ajá. (¿Y si hoy como las galletas esas chiquitas de arroz en vez de ceralitas?)
- ¿Te interesa?
- Eh… ¿sí?
- Bueno, entonces nos encantaría tener una entrevista contigo. Podríamos hacerla el lunes que viene, a las 10 de la mañana o 2 de la tarde, vos podés elegir.
- Bueno, a las 2 de la tarde.
- Perfecto. Ah, me olvidaba, antes de confirmar tengo que darte las condiciones.
- ¿Las condiciones?
- Sí.
- Ok, decime las condiciones.
- Bueno, el trabajo paga 10,000 pesos más IVA.
- ¿Más IVA?
- Claro, sería a modo externo y con contrato por un año.
- ¿Externo?
- Claro, vos trabajarías a modo de unipersonal.
- ¿Y cuántas horas serían por semana, más o menos?
- 40.
- ¿40? 8 por día, ¿no?
- Sí, vos te administrás.
- ¿Por 10,000 pesos más IVA?
- Sí.
- ¿Más los costos de abrir y mantener una unipersonal?
- Y… sí.
- ¿Por contrato?
- Sí.
- Muchas gracias señorita, pero no me interesa.
- Está bien.
- Chau.
- Chau.

Uruguay: el único país donde una empresa tendría el tupé de ofrecer un puesto de trabajo ‘que seguro será interesante’ donde vos tenés que – por contrato – incurrir en gastos y abrir una empresa, dedicarte exclusivamente a un cliente y recibir 10,000 pesos más IVA por hacer el trabajo de al menos 2 personas.

Es por este motivo, y para alertar a la población que sin duda se encuentra buscando un trabajo digno y divertido en estas épocas de crisis mundial, que he decidió redactar un pequeño instructivo sobre los puestos de trabajo. De nada.

Pequeño Diccionario Laboral Para Entender Avisos y Clasificados Para Puestos De Trabajo En Uruguay

Remuneración Acorde: no paga bien.

Remuneración Acorde a las Responsabilidades del Cargo: no te pagan bien y encima piensan que lo que hacés vos lo puede hacer cualquiera.


Requisitos – Secundaria Completa: no paga bien y vas a competir con 100 currículums más.

Requisitos – Estudiante de X Carrera: no paga bien y tenés que hacer el trabajo de 4 personas.

Requisitos – No es Necesario Contar Con Experiencia Previa: no paga bien y tenés que hacer el trabajo de 4 personas.


Requisitos – Persona Proactiva: tenés que hacer el trabajo de 4 personas.


Requisitos – Creatividad: creatividad para hacer las cosas tal cual te las dicen pero obtener mejores resultados que cuando las hacen ellos tal cual te las dicen.


Requisitos – Experiencia en Venta Directa de Intangibles: Telemarketer.


Customer Service Agents: Telemarketer.


Customer Support Agents: Telemarketer.


Operador de Call Center: Telemarketer.


Agente de Call Center: Telemarketer.


Profesional de Ventas: Telemarketer.


Sales Representatives: Telemarketer.


Ofrecimientos – Buen Ambiente Laboral: hay otra gente en la oficina.


Ofrecimientos – Excelente Oportunidad: hay otra gente en la oficina.


Ofrecimientos – Desafíos: no paga bien y tenés que desafiar al embole tísico que te vas a agarrar laburando de eso.


Ofrecimientos – Horario Flexible: no hay horario pero el trabajo da como para más de 40 horas a la semana. Y no paga bien. Y hacés el trabajo de 4 personas.


Aviso en Comic Sans: no paga bien.


Empresa en crecimiento: no paga bien.


Asistente Personal de Persona Importante Que Paga 1500 Euros Al Mes Pero Te la Pasas Viajando y Te Codeas Con Nobleza Europea: trata de blancas.

Bueno, me aburrí, pero seguro Uds. tienen muchísimos ejemplos más. Prometo que si me los dicen, los agrego a la lista con su nombre al lado, re prolijito, y un link a su blog, re prolijito, y después armo un eBook y hacemos un instructivo re piola. O, yo qué sé, los agrego y ta.

P.D: Apuesto a que no hay NI UN telemarketer tan lindo y arreglado como en las imágenes de stock de telemarketers. De hecho, apuesto a que laburan en pishama, tomando Coca Light y fumando a lo lindo, cubiertos por una frazada porque aunque el frio está bueno, tanto frio apesta. Ta, capaz que esa soy yo.

Nuevos Agregados Al Diccionario Pedorro Este:

Se valorará xxxxx (no excluyente): si no tenés xxxxx, más vale que esté muy bueno/a [El Chino].

Persona de 18-23 años con experiencia: esperan que tengas la experiencia de una persona de 40 [Marcos].

Telemarketer: Telemarketer [Transmutación].

Con Aspiraciones Personales: no esperes un sueldo mayor a $3000 [Transmutación].

Pasante de Testing y Desarrollo: Pasante de Testing [Nachín].


El síndrome de la Srta. Sedal

lunes, mayo 25, 2009

Así como existen programas pedorros en los canales de noticias, los diarios tienen a sus revistas. Quizás la más conocida en Uruguay sea Galería que viene con el semanario Búsqueda todos los jueves (aunque sigo insistiendo que es Búsqueda que viene con Galería pero ta).

Desde que Galería salió hace no-se-cuantos-años, hay una sección dentro de ella que se ha llevado todos los comentarios: los demás y demenos d
e la semana. En la primera página de la revista, uno puede encontrar dos pequeñas listas que no hacen más que enumerar lo que un puñado de periodistas (todas mujeres, creo) cree que las clases sociales altas de Montevideo consideran demás o demenos.

A través de los años los demás de Galería se fueron tornando cada vez excéntricos, hasta llegar al punto en que está demás irse a Japón a ver cómo el Chef Nikoto Hashamashi mata a una gallina engordada con caviar importado de Uruguay y te cocina un rico pollo teryaki con papa al plomo mientras anda en moto, o que está demás que tu hijo mezcle azul y amarillo en la jardinera y que le de rojo.

Creo que sólo una vez en mi vida fui demás según Galería. Y lo f
ui porque quería un chanchito chiquito de esos que sabía sólo criaban en una granja en Inglaterra. Sin embargo, millones de veces me he sentido más que identificada con los demenos. Desde decir ‘denalga’ cuando alguien me dice gracias a quejarme del IRPF y sonarme la nariz con papel del rollo de cocina, siempre estoy demenos.

Demás y Demenos según Google

Pero no me importa. Yo, tal como lo han hecho un puñado de millones de uruguayos, he aceptado y abrazado mi demenosidad. A esta altura, creo, sería más vergonzoso estar demás según Galería que demenos y es eso, en gran parte, el atractivo del listado.

Todo esto viene a que, otras publicaciones – no vamos a tirar nombres, aunque empieza con El y termina con País – han intentado subirse al pony y ofrecer su propia
versión de los demás y demenos.

Para que su lis
tado sea más TOP y menos COPIADO, este diario en cuestión decidió cambiarle el nombre y nombrarlo FASHION / DEMODÉ. Así es como llegamos, entonces, a nuestra primera conclusión: el inglés está demás y el francés de menos. Y que quien haya elegido el nombre seguramente tenía 50 años y dos preadolescentes que miraban Floricienta mientras él o ella soñaba sobre nostalgiosas noches en la boite de turno bailando lentas al ritmo de More Than Words.

En fin, desde su creación, los fashion y demodé de este diario han sido bastante más pedorros que los de Galería pero siempre más traídos a tierra. De este modo, mientras que Galería recomendaba irse en un tour por Francia para degustar champagne o sino morir en la vergüenza del demenos social, la sección Domingo le daba el visto bueno a los vestidos cortos. Y mientras Galería tildaba de paria a cualquier persona que osase decir ‘hola’ cuando se encontraba con un amigo, era demodé Mónica Farro.

Y, evidentemente, esto no le importa a nadie.

Fashion y Demodé según Google. Los dejo adivinar cuál es cuál.

Sin embargo, el domingo del día de la madre (10 de mayo, porlas) (perdón, por las dudas) (está demenos decir porlas) el listado del diario que me rehusé a mencionar incluyó al siguiente ítem como demodé:

"Las mujeres que no se depilan seguido en invierno bajo la excusa de que con los pantalones no se ven los vellos. Más higiene, por favor."


Ok, sí: he defendido el no depilarse en invierno a muerte muchísimas veces. Y sí, es cierto que dejé esta práctica hippie y me vendí a la hipocresía del capitalismo imperialista machista el día en que mi situación sentimental según facebook pasó de ser 'soltera' a 'en una relación'. Y sí, no pretendo que todo el mundo esté de acuerdo conmigo en defender a las solteras que usan pantalones y no se depilan y que no creen que ojos que no ven corazón que no siente y todas esas cosas.

Pero… ¿poco higiénico? Seriously.

Si tener pelos en las piernas es poco higiénico entonces estoy viviendo en una casa con cuatro mugrientos de mierda. Si tener pelos en las piernas es poco higiénico entonces, dios mío, hay que darle con el rifle sanitario a todo el plantel de la selección nacional. Con razón que la ciudad está tan sucia… ¡tenemos a un mugriento de intendente!


Estoy segura de que son amigos de la Señorita Sedal. Se
gurísima.

Y para no ser menos y porque, aparentemente, me es imposible hacer un post que no tenga al menos 4 carillas de longitud, me subo al pony, me juego a lo trillado y les dejo los YAY y los EW de Catatonias:


YAY
  • El Danette de chocolate.
  • El verbo 'bombear'.
  • Decir que vas a votar anulado.
  • Conseguir Marlboro Lights en un quioscucho del Interior.
  • Darle los Marlboro Lights que conseguiste a DIT.
  • El Poker de facebook.
  • Cantarle canciones de Ricky Martin a los floggers del Shopping.
  • Leer Catatonias. Obvio.
  • 'Qué te pasha Clarín, ¿estás nervioshooo?'
  • Mirar Gran Cuñado aunque esté demenos.
  • El programa 'Habla que te escucho' de Pare de Sufrir.
  • Las computadoritas XO. Son re lindas.
  • La Coca Light.
  • Llamar a los huevos 'abortitos de pollo'.
  • Dormir.

Yay y Ew según Google. Y, casualmente, dos gatos.


EW
  • No saber qué más poner en los Yay y darte cuenta que, en definitiva, seguís siendo una uruguaya criticona que le ve el lado demenos a todo.
  • Votar en blanco.
  • Que todos los candidatos de todos los partidos estén enfermos (ya sea física como mentalmente).
  • Los cigarrillos Fiesta. Juro que se siente el cáncer brotar por la garganta con cada pitada.
  • Borrar a la gente que te va ganando en el poker de facebook para que estés entre los primeros tres. (No me juzguen.)
  • Participar en un focus group y que la empresa organizadora no te deje de llamar después para meterte en todo focus group habido y por haber ("Donde dice si participaste en otro focus group últimamente, vos mentí y decí que no").
  • Los sueldos uruguayos.
  • Quienes no piensan que los sueldos en Uruguay están demenos.
  • Quienes me van a criticar por decir que los sueldos en Uruguay están demenos.
  • Ya que estamos, el precio de los alquileres en Uruguay.
  • El calor a esta altura del año.
  • Las cucarachas.
  • Gran Cuñado. Excepto la frase de Néstor escrita en los yay.
  • Niños perreando al son del regetón. Sí, Tinelli, te hablo a vos.
  • La Coca Zero.
  • Hacer listas de demás y demenos.
  • Escribir este testimonio y publicarlo en El País Digital:
"Yo me compré un lindo vestido en una tienda en 18 de Julio y ese vestido lo iba a estrenar en un baile de gala con mi novio , cuando estábamos bailando la " Conga " el vestido de pronto se empezó deshacer como por arte de magia y yo quede media desnuda y se me veía la bombacha . Quise devolver ese vestido pero, la empleada de esa tienda no me quiso devolver el dinero. Estoy muy enojada y nunca mas pienso comprar algo así sin garantía que lo pueda devolver o cambiar por otra prenda parecida. La gente en el baile se reía de mi porque yo estaba casi desnuda y además mi bombacha estaba media sucia y tenia manchas marrones".
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Finalmente, para rematar, es muy posible que el martes esté participando en una mesa redonda sobre blogs en el programa radial de Jorge Traverso. Por ende, si se perdieron a mi maravillosa persona croqueteando al aire en Abre Palabra, es una exc
elente oportunidad de reírse de mí sin que yo me entere.

Lo único que tienen que hacer es comprar pop y sintonizar Tiempo Presente en Radio Oriental a eso de las 9:30 de la mañana. No me hago cargo de atragantamientos por pororó ni sentimientos de vergüenza ajena, así que cuídense y prendan la estufa (hará calor pero seguimos estando en invierno).

Croqueta según Google.

Aprendiendo a hacer propaganda

viernes, mayo 01, 2009

El otro día me llegó el siguiente mensaje vía Féisbuc:
1°) Llamado a voluntarios

El Comando de Campaña Astori Presidente precisa un grupo de jóvenes habituados a surfear en la web para el desarrollo de un proyecto. Se trata de invertir algunas horas diarias (en cualquier horario) durante una o dos semanas. Los voluntarios, por favor envíen un mensaje a: info@astoripresidente.org.uy, agregando al mismo información personal, disponibilidad de horario y dónde leyeron este mensaje. Gracias.

Prensa Comando Astori Presidente
Además de reírme ante el uso de la palabra 'Comando' y pensar que Astori debe estar buscando gente para mejorar su 'sensación política' en Montevideo COMM (ya que estamos, si alguien lo sabe, por favor explíqueme cómo es que miden esto), me puse a pensar en las campañas políticas.

Porque las campañas políticas son mucho marketing y las campañas políticas son mucho diseño y las campañas políticas son mucho 'busco programador web'. Hoy en la radio escuchaba un discursillo de Lacalle y, ante todas las preguntas, Lacalle respondía "Fíjense en www.lacalle.com.uy." Así es que, ahora, lo candidatos necesitan de programadores web.

Se ve que es su forma de acercase al 'público joven',
esos no sé cuantos votantes que todos quieren acaparar. Larrañaga dijo el otro día que él es el único candidato que tiene propuestas tangibles para los jóvenes. Eso no es cierto. Lacalle también se ha preocupado por llegarles a los jóvenes. Retardados, pero jóvenes al fin:

Igual, no voy a analizar sus sitios webs. Esa tarea le quedará al Chino que tan bien lo hace. Yo voy a analizar otra cosa.

Resumiendo, una campaña política siempre necesitó de gente. Antes d
e que los candidatos aparecieran en Facebook y antes de que tuviesen sitios güeb en internés, y antes de que corten el pelo y usen chaquetitas porque sus asesores de imagen se lo indican (sí, te hablo a vos, Muji), los candidatos publicitaban en la calle, o vía pública como le dicen.

Junta política en Plaza Gomensoro. Palmera única testigo.

Y para estos anuncios en vía pública, siempre utilizaron personas inteligentes, con experiencia, para que les escribieran sus slogans. Slogans que lees y pensás "Chan, a este lo tengo que votar sí o sí." Si no, miren al Guapo:


Sin palabras.

O, quizás, yo y vos también seamos expertos en slogans partidarios:


Guapo, me podés robar el slogan si querés.

También siempre han contratado a los mejores fotógrafos, tal como lo ejemplifica este anuncio de Amorin y el fachero:





No, no es una foto sacada con un celular… es periodismo civil. O algo así. Buscalo en Wikipedia. Sí, son re cancheros y usan Wikipedia. Votalos, joven. Por favor.

O mejor, me pueden votar a mí. Sobre el mismo Palacio Legislativo. DOS VECES.



Aparentemente, todo lo que necesitás para hacer una propaganda política en vía pública en Uruguay es un slogan - cualqueir slogan - y una foto - cualquier foto. Sí, la del cumple de la tía que sacó el abuelo con el celular sirve también. O aquella foto que sacaste de otra foto con la cámara digital porque no tenías escaner. O mismo esa que recortaste del diario cuando saliste en la sección de Sociales. Cualquier foto.

Todo esto me hace pensar que, en Uruguay, quienes ayudan a armar campañas políticas deben ser todos voluntarios, amateurs, partidarios apasionados que desean ayudar a su candidato de elección con toda su alma. Es por eso que tenemos que entenderlos y conformarnos con las truchadas que vemos. No es que ni siquiera lo estén intentando... simplemente, no tienen los recursos necesarios. Un poco de paciencia, che. Después de todo, tampoco es que están gastando nuestra plata. ¿O sí?


Es
eso, o basta de contratar a familiares que de vez en cuando usan fotoshó. ¿Cuál es tu caso Lamas?





Aunque si yo fuera Lamas hubiese hecho las cosas un poco distintas. Digamos que el fotoshó no hubiese sido tan libremente aplicado a mi rostro sino a, bueno, pequeñas imperfecciones de las cuales me quejo de vez en cuando. Pequeñísimas, eh. Y si no, mirenlón:


Y, por alguna razón, me sospecho que obtendría más votos que él.

Texto, foto y photoshop a millón. Ahora sólo falta probarlo en sus casas. ¡Van a ver que es muy fácil y divertido!

(¡Gracias a Gabriel por las fotos!)

25 cosas que aprendí en el verano

jueves, abril 23, 2009

Bueno, llegó la hora de postear. Ya me tomé las vacaciones, ya pasó Semana Santa, ya empezó el año y debo retornar a mis funciones de blogger esporádica, cueste lo que cueste. Basta de hacerse la loca y manos a la obra para escribir algo. Vamos DIT que tú puedes o, como dirá Mujica una vez que llegue a presidente (si llega), 'shoo can doo eet'.

Pero no tengo nada que decir. Así que les dejo un cómodo listado que resume todas las cosas que voy aprendiendo en lo que va del 2009:

1. Es Crufi, no Grufi.

2. Las cebras son elementos diabólicos del diablo y Satanás y Lucifer.

3. Las piedritas en la ruta que se dan contra el parabrisas de un auto que sólo tiene un par de meses de vida en la ruta cascando el vidrio, también.

4. El problema no es tenerle fobia a las cucarachas, el problema es cuando la cucaracha está entre vos y la puerta del baño y estás descalza.

5. Punta del Diablo es un balneario hippie donde todas las cabañas tienen DirecTV y WiFi. Pero si alquilás en Punta del Este, es posible que la casa no tenga ni Internet ni Cable.

6. Y ya que estamos, el sol de Punta del Diablo es cruel. Cruel y rojo y duele. Mucho.

7. Increíblemente, la mejor pizza cuatro quesos se come en el Chuy.

8. Daisy tiene una corona en un molar. Y me copió el jopo.

9. Aparentemente, hay gente que piensa que los cigarrillos light son más inofensivos que sus variantes comunes. Y, en vez de defendernos de estos energúmenos, el gobierno prefiere sacar a la marca de cigarrillos que fumo del mercado.

10. En Maldonado siguen teniendo stock de Marlboro Lights. Los lugares que ya no tienen es porque ya les compré el stock que tenían.

11. La mejor manera de vender una entrada a Radiohead es a través de la radio.

12. La peor manera de vender una entrada a Radiohead es a través de MercadoLibre. Me quieren cobrar como 100 pesos cuando el artículo no se vendió a través de su plataforma. Ahora entiendo de dónde hacen tanta plata.

13. Radiohead en vivo está muy, muy bueno. Los sanguches del Buquebus también.

14. La ropa de Ayres es más barata en Montevideo que en Buenos Aires.

15. Facebook es la mejor agenda recuerda-cumpleaños que hay en el mercado. Hasta la fecha, sólo me olvidé de un cumpleaños – justamente, el cumpleaños de un amigo que no tenía Facebook.

16. El problema no es quedarse sin cigarrillos, el problema es cuando los cigarrillos están en un cuarto cerca del baño con la cucaracha.

17. Hay uruguayos que, cuando les dicen que en un escenario van a estar The Doors, Europe, Donna Summer, Gloria Estefan, Marc Anthony, Ricardo Montaner y otros nombres destacados que no me acuerdo, les creen a los organizadores. Y encima hay uruguayos que después se enojan cuando resulta no ser cierto.

18. Nunca es conveniente responder a la pregunta “¿A quién vas a votar?” en un cumpleaños. Y nunca conviene responderle esa pregunta a un gauchito con su novia que trabaja en un juzgado y por eso se cree que sabe TODAS las leyes de TODO el Uruguay. Indudablemente, terminarán calificándote de ‘loca’ con ‘profundos daños psicológicos-traumáticos’. Idiotas.

19. Los casamientos gay son iguales a los casamientos heterosexuales, sólo que no hay nadie vestido de blanco.

20. Se puede mandar a imprimir el nombre de los novios en M&Ms. Y tienen el mismo gusto que los M&Ms comunes.

21. Existe una cerveza uruguaya llamada Mastra. No sé por qué me gustaría que el nombre haya salido de un brainstorming donde alguien dijo ‘la cerveza más mostra’.

22. Hay algo nuevo con los bondis. La próxima vez que me suba a un bondi no voy a entender nada. Odio los bondis, pero eso no es nuevo.

23. Inevitablemente, cuando uno decida definitivamente irse del país, el mundo entero va a entrar en crisis. Güanderful.

24. Ya soy lo suficientemente vieja como para no conocer UN SÓLO TEMA cuando voy a bailar. Bueno, ta, la única vez que fui a bailar.

25. El problema no es tener ganas de ir al baño, el problema es que el baño en cuestión tiene una cucaracha del tamaño de una comadreja habitando dentro de él.

¿Alguien puede venir a mi casa para matar a la cucaracha POR FAVOR?

Cuentito navideño

martes, diciembre 23, 2008

Había una vez, en un lejano y pequeño país que al hemisferio norte no le podría chupar más un huevo, un cambio. Este cambio trabajaba como todos los demás, intercambiando dólares por pesos, reales por dólares, euros por pesos argentinos y soles peruanos por yenes. Pero, a diferencia de los cambios comunes y corrientes, éste cambio también hacía transacciones con plata, la misma que conseguirías tú, pequeño niño, si fundieras los cubiertos de la abuela.

La plata es un metal precioso. Precioso porque vale más que la lata y el zinc nomás. La verdad es, niño, que en ese pueblo nadie quería hacer transacciones con plata porque la plata no valía nada. Bueno, estamos exagerando: sí valía, pero no tanto como el oro, el metal precioso por excelencia.

Sin embargo, este cambio notó que nadie hacía nada con plata y decidió tomar la posta. Comenzó su pequeño labor y al cabo de unos años se convirtió en un referente para las transacciones con plata, en el sentido metalero-precioso de la palabra.

En el pueblo existían también un sinfín de villanos malos que buscaban robar a los cambios para comprarse droga. Como bien te lo ha dicho tu madre, niño, la droga es mala y sólo los malos toman droga. ¿Viste Maradona? Bueno, Maradona cuando tomaba droga era malo pero ahora es bueno. Y si no me creés preguntale a tu mamá.

En fin, estos villanos tenían la tendencia a robarle el dinero y la plata a los demás para comprarse una droga que se llamaba pasta base. La pasta base, querido, es una droga que te vuelve loco y te hace robar y te mata. Si algún día tú perdieras tu inocencia de niño y quisieras drogarte, nieto mío, yo te doy un porrito pero ni se te ocurra tomar pasta base. Si tomás pasta base el Pepe de la bolsa te va a encerrar y te va a pegar hasta que se te vaya la adicción, así que mejor pedile un porrito al abuelo y quedamos en esa, ¿dale?

Ta. No le digas a tu madre.

Bueno, siguiendo con el cuento, el cambio le tenía mucho miedo a los villanos del pueblo. ¿Por qué? Porque estos villanos pensaban que la plata valía mucho más de lo que realmente valía y, entonces, el cambio tenía miedo que se la robaran. El cambio usaba unos camiones de hierro súper poderosos para transportar la plata y quienes acompañaban al camionero tenían pistolas y metralletas y granadas y bombas brasileras, pero los villanos igual les podían robar.

Entonces, para evitar los robos, el cambio decidió que en vez de decir 'plata' cuando hablaban por teléfono, iban a llamar al metal precioso 'merca'. Así como tu madre te dice 'desgraciado' en vez de 'Federico' cuando se enoja. O cuando tu padre te dijo 'retardado' en vez de tu nombre cuando llegaste con 5 bajas. Igualito.

Acá es cuando la cosa se pone interesante, Federiquito. Merca, el nuevo nombre que le pusieron a la plata, no es un nombre inventado. No, no. Merca, corazón, es también como se le llama a otra droga, a la cocaína. La cocaína es mucho más concheta que la pasta base, pero igual es droga y también es mala. Mirá, sin ir más lejos, lo que Maradona usaba para drogarse cuando era villano era merca. Ahora toma Coca Light y es bueno. Vos nos tomes merca porque te hace malo. Pedile al abuelo un porrito y lo dejamos así. ¿Dale?

Ta. No se te ocurra decirle nada a tu madre. A tu padre podés si querés, ya que él de vez en cuando me pide un cañito y lo compartimos con nostalgia de tiempos pasados. Un cañito es un porrito, mi amor.

No me hagas más preguntas que quiero seguir con el cuento.

Bueno, te sigo contando. 'Merca' tampoco es un nombre que se les ocurrió a ellos solitos. No, no fueron tan inteligentes. Verás, repollito de esmeraldas brillantes, 'merca' se le suele decir a la plata en todos los cambios que trabajan con ella. Es como decirle 'amarillo' al oro. Y se hace porque en todos lados había villanos y en todos lados todos los cambios corrían los mismos riesgos que el cambio protagonista de este pequeño cuento.

Bueno, pasa el tiempo y el cambio nota que cuando le dicen ‘Merca’ a la plata, los villanos no vienen a robarles. ¿Por qué? Porque a los que transportan merca de verdad se les llama narcotraficantes y los narcotraficantes son súper villanos tan pero tan pero tan malos que ni los Pogüer Reinshers pueden con ellos. Sí, Bob Esponja tampoco. No, ni la Mole podría con ellos. No, él tampoco. Tampoco ella. Nene, ¿me dejás seguir con el cuento? Bueno. No, aguántate, después del cuento podés hacer pis.

En fin, los narcotraficantes eran tan pero tan malos que hasta los villanos le tenían miedo. Y, por un tiempo, el cambio pudo hacer todas sus transacciones con plata sin ningún problema.

Hasta que un día, la ministra Daisy Tourné decidió que no iba a apresar más a los villanos y que iba a buscar a malos en otros lados. La ministra se enteró de que había irregularidades en algunos cambios y entonces mandó a su equipo de inteligencia a pinchar los teléfonos de toooodos los cambios del pueblo. Pinchar un teléfono quiere decir que la policía se pone a escuchar toooodas las conversaciones que vos tenés por teléfono pero sin que vos te des cuenta.

Y así, se enteraron de que este cambio transportaba 'merca'. Sí, corazoncito de melón, tenés razón, lo lógico es que si la inteligencia fuese tan inteligente, que ellos mismos investigaran antes de actuar y descubrieran que se le dice merca a la plata en el ambiente de cambios. Y, si aún tienen dudas, que averigüen, investiguen e interroguen de manera sensibilizada y coherente.

Pero, mi amor, la inteligencia de este pueblo no era tan inteligente como vos. Los policías que integraban este escuadrón súper selecto habían crecido mirando programas de televisión como Maiami Vais y Estarski y Jach y pensaban que tenían una pista tremenda. Entonces, se subieron a sus autitos Corsa y armaron tooooodo un operativo para detener a uno de los camiones con merca.

A esta altura la ministra estaba pasando mal. El pueblo estaba enojado con ella porque ella no detenía más a villanos y entonces los villanos le robaban al pueblo sin que nadie los detenga. Entonces decidió cagarse en el pueblo. Lo importante para ella, Federico, era que los otros países la quisieran para que, cuando ella se retirara del cargo, le ofrecieran asilo político cuando todo el pueblo quisiera lincharla. Y entonces pensó, erróneamente, que incautando a un montón de cocaína como la de los avioncitos en Salto, ella iba a quedar bárbaro. Por eso aprobó y autorizó el operativo y eso.

¿Qué es linchar? Este… pegarle mucho a una persona entre todos. Sí, como la morta. Igualito.

Todos los policías se dirigieron hacia donde sería el operativo. Y, cuando todo estaba listo, esperaron a que pasara el camión del cambio y lo detuvieron. ¡No sabés lo que fue eso! ¡Fue un disparate de sirenas, frenos de autos y megáfonos! ¡EEUU hubiese estado celoso! ¡Verde de envidia! Sí, señor. La inteligencia dio un despliegue maravilloso, era como la noche de la luces pero en la mitad del campo, una cosa impresionante que sería muy difícil de describir. Callate y aguántate o te lo describo. Me parecía.

Al mismo tiempo, otros autitos de la inteligencia estaban deteniendo a los dueños del cambio protagonista de esta historia. Y, los autitos del despliegue detuvieron al camionero y a los hombres con metralletas y se los llevaron para la comisaría.

Luego de felicitarse todos entre ellos por un trabajo bien hecho, abrieron una sidra y brindaron entre todos. Un suboficial sacó un cordero del baúl del Corsa y otro armó una parrilla al mejor estilo Maguiver. Y ahí permanecieron por 4 horas, tomando y comiendo y disfrutando de lo lindo. Era una situación hermosa.

Hasta que a uno se le ocurrió abrir la puertita de atrás del camioncito y robarse una bolsita de merca para las fiestas. Imaginate su sorpresa cuando lo único que encontró fueron pelotitas de plata, una al lado de la otra, millones de ellas, un sinfín de plata metalera preciosa pero nada de cocaína.

Pero, Federiquito, la inteligencia no se dio por vencida. Ellos estaban convencidos de que habían apresado a narcotraficantes. Además, no podían llamar a Daisy y decirle que todo el dinero que había gastado en el operativo había sido al santo pedo. Al santo pepino, perdón.

Entonces, siguieron haciendo macanas. Llevaron al camión a una fundidora y se dispusieron a fundir cada una de las pelotitas de plata para ver si tenían merca adentro. Evidentemente, lo único que obtuvieron fue un montón de plata fundida pero nada de merca.

Dicen las malas lenguas que muchos de estos policías tomaron un poco de esta plata y la convirtieron en cubiertos. Hay quienes afirman que a veces los encuentran deambulando por la feria de Pajas Blancas intentando vender tenedores, cucharas, cuchillos de manteca y teteras antiguas con imperfecciones de fábrica. Hay quienes juran que los regalos a las hijas quinceañeras de los policías subió en un 15% ese mes. Pero eso no es importante.

Lo importante, corazón de melón con azúcar, patito de hule encantado, morcilla de ternero con chimichurri, es que antes de actuar, siempre tenés que investigar. De que no podés confiar en la justicia de este pueblo miserable en que vivimos, un lugar donde no te puede ir muy bien porque sino la policía es más peligrosa que los villanos. De que si vas a drogarte hables con el abuelo antes, de que él te da un porrito, y que si vas a votar, elegí bien a quien votes y a quien van a poner como ministros.

Ah, y que si volvés a venir con 5 bajas, te vas a comer otro cuentito de estos. Tengo millones, te lo advierto, y no tengo miedo de contarlos. Mejor contártelos a vos que mandarlos a Ecos de El País.

Ahora andá a mear, desgraciado retardado.

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¡Feliz Navidad! Sé que no posteo nada hace más de un mes así que por eso les regalo un cuentito de 4 carillas. Bueno, tres y una línea. No juzguen.

Ah, y cualquier similitud con la realidad es totalmente a propósito. La próxima vez que no tenga qué decir les cuento otro de estos anécdotas lindos de la justicia uruguaya. También queda pendiente un ranteo enorme sobre las cebras y los peatones. Pero los aburro con eso en otra ocasión.

Ahora a engordar y a celebrar y a gastarse el aguinaldo en regalitos para la familia. ¡Pasarlo lindo!

Sale y se agota

viernes, octubre 31, 2008

El pasado 11 de octubre este mediocre blog cumplió 2 añitos. Increíble, ¿no? En sólo un año este pequeño espacio donde pedorreo de vez en cuando salió segundo en un concurso, cerró, volvió a abrir, cambió de template, salió en el diario, obtuvo su propio dominio, abrió su espacio en facebook y muchas otras cosas que ahora no me acuerdo.

El otro día, justamente, hablábamos con un amigo sobre el blog y cómo hay mucha gente a la cual no le cae bien. Digamos que razones para no leerlo sobran y supongo que muchos de ustedes se imaginarán cuáles son. Pero lo increíble – supongo – es que sigo acá, vivita y coleando, divagando a lo lindo y divirtiéndome esporádicamente junto a ustedes.

Si seguí escribiendo es porque hay gente que me siguió leyendo. Y si hay algo que realmente me gusta, es escribir. Por eso estudié periodismo, por eso ahora redacto creativamente en el laburo y por eso escribía poemas empalagosos durante mi época emo (pero no le digan a nadie).

Y por todo eso, llegó el momento de demostrar mi agradecimiento. Lo primero que se me ocurrió es que quería regalarles algo. Y después, continuando con una idea media idiota que se me ocurrió el año pasado, decidí que ese algo fueran remeras.

Sin embargo, mi plan de ganarme el 5 de Oro durante el 2008 no salió tan bien como lo esperaba y no hay forma de que mi balance mensual, anual y afines pueda bancar regalar más de 10 remeras. Así que, lamentablemente, sólo hay 10 remeras de Catatonias. Y esas remeras irán a las primeras 10 personas que manden un mail a catatonias@gmail.com con todos los detalles.

¿Por qué detalles? Porque sí, son remeras de Catatonias, pero la idea es que no sean meras remeras pedorras con el nombre de un blog; la idea es que sean sus propias remeras de Catatonias.

Por eso, en el mail tienen que enviar lo siguiente:

1. Nombre completo. Prometo que si te llamás Aurelio o algo así no le voy a contar a nadie, pero vas a tener que retirar la remera con el nombre completo que me proporciones.

2. Si querés una remera blanca o querés una remera negra (promoción especial para góticos y emos). También hay remeras azules para los más fashionistas.

3. Talle. Hay S, M, L y XL (Soy chiquito, Mediando, Largo o eXtra Lindo) y como acá no hacemos diferencias de sexo, son todas para todos (no había de nena). El P sería algo así como un M de Zara (para las chicas).

4. Las remeras, de atrás, son iguales (dicen ‘Catatonias’ y la URL del blog) pero adelante incluyen un slogan que ustedes tienen que elegir. Claro que yo después lo tengo que aprobar. Sin embargo, acá les dejo una lista con sugerencias:

- Word es puto.
- Vamos con Daisy.
- NO a la discriminación de las personas palito.
- Atropellemos liceales en bicicleta por un mundo mejor.
- Las gafas de Rick Astley me pueden.
- Esto no es una remera de nena.
- Meh.
- Yay!
- … yay?
- Mi remera es más sexy que la tuya.
- Yo soy macho y leo Catatonias.
- El fusca de Catatonias es el más lindo.
- Oh Margot.
- Soy croqueta.
- Más pintado que algo muy pintado.
- Osom.

Y ta, eso es todo. Las remeras son re lindas, pero como seguramente no me crean, les dejo fotos que ilustran solamente algunas de las cosas que van a poder hacer con su remera:

Hacer de cuenta que el auto de tus viejos es tuyo.

Trabajar.

Broncearte el codo.

Colgar la ropa.

Mirar al horizonte.

Regar las plantas.

Andar en bici.

Tener onda. Mucha onda.

(Prometo que son para nena también, el tema es que tengo más hermanos que hermanas y justo esos estaban en casa.)

Atrévete, salte del closet

martes, octubre 07, 2008

En Biología de primero, nos sentaban en grupos. Los grupos se establecían el primer día de clases y, básicamente (y por alguna razón que no comprendo) eran por orden de altura. En ese entonces, yo seguía siendo la más alta de todas las chicas y hasta de toda la clase si no fuera por UN chico. Justamente, el chico que a mí me gustaba.

Mi equipo tenía tres personas, las tres últimas personas en la fila por orden de altura: mi amigo Martín, yo y el chico que me gustaba. Needless to say, la profesora me odiaba. Ella daba clase y yo ni puta idea, porque me pasaba los dos periodos de Biología charlando a lo loco y siendo sumamente carismática. Digamos que en esa época los kilos de más me mataban así que no quedaba otra que ser súper simpática (y medio que funcionó, así que gorditas del mundo, aprendanlón).

El tema es que esta profesora era, encima, media quilombera. Se la pasaba llamando a mis padres para tener 'reuniones extracurriculares' y era la típica que ponía 'puede rendir más' en el carnet. Como yo, además de ser la más grande de 5 y gordita, era también nerdita, mis padres no podían creer que tuviera un 6 en Biología. UN SEIS. DIOS MÍO. NOS SALIÓ IDIOTA. QUÉ HACEMOS. ETC.

Imagínense la reacción cuando uno de mis hermanos repitió 5°. Fue divertidísimo.

En fin, la profesora me odiaba. Y como buena profesora de aquellas que trabajan en liceo privado pero igual llevan túnica blanca, se la agarró conmigo. Me hacía decir TODOS los orales. Me intentaba cagar en TODOS los escritos. Pero como yo zafaba y seguía zafando, ideó un plan tan maquiavélico, tan vengativo, que terminó ganándose mi respeto.

Un buen día, a meros minutos de la campana, escribió lo siguiente en el pizarrón verde: "Sexualidad Humana". Tranquilamente nos indicó que debíamos escribir una lista con todo, pero absolutamente TODO lo que se nos venía a la mente cuando alguien nos decía "Sexualidad Humana". Recuerden, gente, que en mi equipo habían tres personas: una croqueta y dos varones con las hormonas a todo fervor.

Dios mío. Hoy puedo decir que yo sí sentí lo que sienten nuestras tatarabuelas cuando ven los reclames del Traca Traca y de las Pastis en la tele. En esa época hasta la palabra 'pito' me hacía reír desconsoladamente. Imaginen lo que pene, clítoris, vagina, sexo oral y sexo anal causaban en mí. Paren. No. Déjenme reformular esa oración.

Imaginen mi vergüenza ante la mera mención de las palabras pene, clítoris, vagina, sexo oral y sexo anal. Ahí está.

Pero mi sufrimiento no terminó ahí. No señores. La yegua de la profesora, esa hija de puta, paró el tiempo y dijo que ahora debíamos decir en voz alta lo que nuestros equipos habían escrito. Y con una sonrisa zorra, apunto sus ojos a nuestra mesa, se relamió los labios y con un 'muahahahaha' interno indicó que yo debía decir lo que mi equipo había escrito. En voz alta. Frente a todo el mundo.

Fue un épico momento chan. Miré hacia los costados. Todos me miraban (menos los chicos de mi equipo, que estaban muy ocupados escondiendo sus carcajadas). Tragué saliva. Releí el título en el pizarrón. Mi rostro comenzó a ponerse bordeaux. Y, a regañadientes, dije aquella primera palabra que nunca voy a olvidar: "P-p-p-pene."

Mientras la profesora la escribía sobre el inmaculado pizarrón, yo sólo quería que la tierra me tragase entera. En el momento en que la tiza dejó de hacer ruido contra el fondo verde, supe que tenía que decir la segunda. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Respiré profundamente. Y, cuando ya era evidente que en cualquier momento me largaba a llorar, tocó la campana.

Soy la mayor de cinco hermanos. Eso ya establece un montón de cosas: primero, que supe lo que era el sexo a través de la Enciclopedia Británica (posta). En segundo lugar, que desperdicié toda clase de Educación Sexual escuchando cómo los nenes de mi clase le preguntaban al maestro qué era un pene/clítoris/pezón. Y claro, la respuesta quedaba escondida detrás de las carcajadas que largábamos todos.

A los 11, llegué re contenta de una fiesta y le conté a mi madre de que había apretado con el chico que me gustaba. No saben cómo se le subieron los colores a la cara. Fue un show. Posta. Nunca la vi tan callada. Por suerte tuvo la sutileza de preguntarme qué era apretar y yo, impaciente, le contesté "Ay, mami, cuando bailás lentos así, apretados, ufa, no sabés nada."

Algunos años después me enteré lo que era apretar, así, de rebote, digamos que en carne propia. (Dicho sea de paso, fue terrible shock que me agarrara una teta. ¡Eso no lo mostraban en las películas!) Yo fui de la generación que se divirtió usando al caramelo 'Lenguetazo' en toda acepción eufemística posible. Recién en tercero de liceo me enteré lo que significaba la palabra fornicar (después de preguntárselo a los gritos a una profesora). Imagínense.

Por suerte mi croquetez fue disminuyendo hasta convertirme en el ser normal que soy hoy. Bueno, casi normal. Bueno, nada normal, pero ese no es el tema.

El tema es que el otro día volvía del Interior en bondi (bah, dejémonos de joder, volvía de Punta del Este), cuando en una, a través de la sudorosa oscuridad que caracteriza dichos tramos semi-directos, escuché un ruidito. Un ruidito insoportable, asqueroso, salivoso; nefasto por seguir tirando adjetivos. Bastó con que el ruidito se repitiera un par de veces para darme cuenta de que, a ese ruidito, yo ya la había escuchado antes. Era inconfundible.

En algún lugar, en algún lado, dos hijos de puta estaban apretando como si el bondi fuera un boliche y la oscuridad perteneciera a las 6 am, hora en que las almas en pedo se juntan e intercambian saliva como si ésta fuese figuritas del álbum de Súper Campeones.

El hecho me arruinó la diversión de viajar dos horas en un bondi lleno de personas mientras veo a la oscuridad empañada pasar por la ventana y escucho los suaves ronquidos del viejo sentado al lado mío. Un crimen.

El tema también es que, hace una semana, vi en Susana a un remisero con cara de Larry darle chupones a un par de gemelas que hablaban con acento. El tema es que no me banco a las parejitas apretando en la parada de bondi. El tema es, también, que una vez vi a la Tota Santillán encajarle terrible chupón a no-sé-que-gato-de-turno en Intrusos. Y el tema es, también, que todo esto no sólo me causó asco sino que también engendró una duda existencial en mi maravillosa persona.

¿Es esto normal o simplemente un vestigio de mi antigua croquetez que no me deja en paz?

En caso afirmativo, MIREN LO QUE TENER UNA PÉSIMA EDUCACIÓN SEXUAL ENGENDRA EN SU JUVENTUD, IDIOTAS.

En caso negativo, dios mío, tengo que dejar de mirar Intrusos.

Ud. decide. Pero Ud. no me juzga, ¿ta? (¿Porfi?)
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